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Controvertida tecnología permite a personas paralizadas indicar si quieren seguir viviendo

neurociencia paciente paralizado
The Star Online / Vía: YouTube

Estar paralizado, ya sea por enfermedad o accidente, sin posibilidad de comunicarse pero consciente de lo que ocurre alrededor es una verdadera pesadilla que afecta a cientos de miles de personas del mundo entero.

Un grupo de investigación científica de la Universidad de Liège, Bélgica, quiso darle voz a quienes están encerrados en su cuerpo, ello a través de un dispositivo de última tecnología capaz de leer sus pensamientos y, más importante aún, obtener respuestas acerca de lo que desean seguir haciendo con su vida.

Este dispositivo no es invasivo y mide la actividad cerebral del paciente analizando su flujo sanguíneo y ondas cerebrales tras realizarles una pregunta, pudiendo detectar si su respuesta es sí o no.

Tecnología que les da voz a quienes están encerrados en su cuerpo

Chips cerebrales solucion para la paralisis 01
iStockphoto/Thinkstock

El llamado síndrome de enclaustramiento es una de las condiciones más desesperantes que existen. En este caso, una persona que está totalmente consciente no puede moverse ni comunicarse, pero sí percibe y entiende lo que ocurre a su alrededor.

Un equipo de investigación neurocientífica belga desarrolló un dispositivo que permitirá comunicar su opinión y decisiones a quienes no pueden hacerlo de forma tradicional. Se trata de una especie de gorra de natación que capta la actividad cerebral y la traduce a afirmaciones.

Bastante controvertido por su uso, ya que permitirá que personas paralizadas pidan la eutanasia con un simple sí o noante la pregunta de si quieren seguir viviendo, se basa en una tecnología conocida como «espectroscopia infrarroja cercana» capaz de detectar cambios en el flujo cerebral e interpretar ondas.

El dispositivo que se conecta a una computadora que traduce en respuestas los cambios en la actividad cerebral del paciente, ya fue probado con éxito en varias personas que viven encerradas en su cuerpo. Para saber si las respuestas eran coherentes y si las personas tenían uso completo de sus facultades mentales, se les realizaron una serie de preguntas a las que debían contestar sí o no a través de pensamientos.

Las interrogantes eran diversas (por ejemplo «¿París es la capital de Alemania?») para determinar si podían distinguir lo verdadero de los falso, se pudo determinar que en el 70 % de los casos este dispositivo tecnológico detectaba correctamente la respuesta leyendo sus pensamientos.

Para poder decidir si el paciente realmente está dando una respuesta coherente ante la interrogante «¿Quieres seguir viviendo?» se les hacían otras preguntas similares acerca de si eran felices o amaban vivir, en base a las respuestas los científicos podían determinar si realmente la persona quería morir.

Una tecnología muy interesante para un uso bastante controvertido, pero que será útil para una serie de pacientes que viven secuestrados dentro de un cuerpo que no les responde y ayudarles a vivir mejor o cumplir sus deseos de ser liberados de una existencia tortuosa.