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8 tristes momentos en los que 'Hey Arnold!' nos apachurró el corazón

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Hey Arnold! / Nickelodeon vía IMdb

Hey Arnold es una una caricatura única y amada por muchos. A pesar de estar centrada en las aventuras de niños de 9 años, el programa de Nickelodeon logró dejarnos grandes lecciones de vida y en varias ocasiones, nos provocó momentos bastante depresivos y de reflexión.

Te presentamos 8 momentos oscuros y tristes de Hey Arnold! que hasta el día de hoy nos hacen reflexionar.

#1 Niño chocolate

Uno de los episodios donde sentimos una terrible desesperación y tristeza es cuando conocemos al 'niño chocolate'. Un pequeño huérfano obsesionado con el chocolate que decide dejar de comer esta delicia sólo para poder ganar una apuesta en donde podrá regodearse con dos kilos de chocolate.

Todo el proceso de abstinencia, recaída y humillación del 'niño chocolate' es similar a cualquier vivencia de un adicto a las drogas y justo eso es lo que hace que sea tan doloroso y oscuro verlo.

#2 El pasado del Mr Hyunh

Uno de los momentos más tristes y oscuros de la caricatura es el pasado del Mr Hyunh, quien sufrió los terrores de la Guerra de Vietnam y tuvo que separarse de su bebé Mai Hyunh, a quien entregó a la fuerzas militares estadounidenses para que ella pudiera salir de su país y construir una nueva vida en Estados Unidos.

Después de 20 años de separarse de su pequeña, Mr Hyunh logró salir de Vietnam y viajar a EUA, donde durante años buscó a su hija.

#3 El chico del pórtico

Otro de los pasados más tristes que existen en Hillwood City es el del chico del pórtico, un joven grosero y agresivo con un gran ímpetu por proteger su pórtico.

¿La razón? Es todo lo que conoce debido a que desde bebé fue abandonado en el umbral de la casa abandonada.

#4 El crimen en Hillwood City

A diferencia de muchas caricaturas donde el crimen realmente es muy light o incluso no aparece, en Hey Arnold! es un tema que sí se aborda, así como sus consecuencias. Un ejemplo de ello es el episodio donde Arnold sufre un terrible asalto.

El ladrón no sólo le quita su dinero y lo golpea, sino que también provoca que Arnold busque cómo defenderse. No tiene nada de malo saber un poco de karate, pero es sorprendente cómo este hecho hace que Arnold, durante un breve tiempo, se vuelva realmente violento y reaccione con golpes a la mínima provocación.

#5 La familia Pataki

A lo largo de los episodios somos testigos del poco amor e interés que recibe Helga en su familia.

Sus papás, Miriam y Bob Pataki, constantemente la descuidan y la comparan con su hermana mayor Olga. Además, es evidente el hartazgo que demuestran hacia ella. Por eso no nos sorprende que sea una chica ruda que esconde sus sentimientos

#6 La realidad de Lila

En un primer momento, Lila parece ser la niña perfecta, aspecto que despierta los celos y terribles acciones de las demás niñas de la P.S.118. El bullying orilla a Lila a no querer regresar a la escuela, lo cual nos ayuda a ver que la pequeñita vive con su papá en casi pobreza extrema.

Además de vivir en uno de los peores vecindarios de la ciudad, su casa se cae en pedazos y a duras penas logran pagar los pocos alimentos que consumen.

#7 La escuela pública 118

La escuela de Arnold y sus amigos realmente es una institución en crisis donde son evidentes los recortes presupuestario y la escasez de personal. No obstante, la calidad de la educación también es algo por lo que uno se puede preocupar.

Arnold tiene una inteligencia nata, pero no todos los estudiantes de la 118 pueden presumir eso. Tan sólo pensemos en Torvald, un estudiante 13 años que se ha quedado en cuarto grado a los 13 años por sus dificultades en matemáticas. El mismo caso pasa con Harold, quien igualmente tiene 13 años –el episodio Harold's Bar Mitzvah nos delata su edad–.

#8 El bodyshaming de Harold

La mayor parte del tiempo, Harold puede ser un niño odioso y bastante desagradable. Sin embargo, como muchos bullies, es sumamente inseguro, principalmente por su imagen física, la cual es motivo de burla tanto de niños como de adultos.

Durante el episodio 'Pesando a Harold' somos testigos de lo difícil que es para él aceptarse, lo cual lo orilla a deprimirse e incluso pensar que es un monstruo gordo y tonto.

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