pop

Versailles: la combinación perfecta de GOT, Vikingos y House of Cards que no puedes dejar de ver en Netflix

versailles
Ovation TV/Zodiak

Versailles tiene lo mejor de varios mundos. Imagina una serie con la violencia y el sexo de Game of Thrones, las intrigas políticas de House of Cards y la reconstrucción histórica de Downton Abbey y te estarás acercando un poco a lo que es Versailles.

La serie se ubica en 1667 y nos muestra cómo un Luis XIV de 28 años (que había sido rey desde los 4 años) impone su poder en la corte francesa luego de la muerte de su madre y construye el imperio del Rey Sol en lo que antes era la residencia de vacaciones de la realeza: Versalles.

Historia, pero con un toque moderno

Desde la estética de su presentación, que incluye una canción de synth-pop de M83, podemos ver que no estamos ante una serie de época más. Según un historiador, la serie es fiel al pasado en todo lo fundamental, pero inventa algunos personajes y altera cronologías para darle mayor impacto narrativo. En otras palabras, capta la esencia del período histórico, pero la adapta a nuestro gusto contemporáneo.

No todo lo que brilla es oro

Un aspecto que por sí solo hace que valga la pena ver la serie es la representación del lujo de Versalles: los vestidos, los peinados, las decoraciones, los jardines. Gran parte de la serie se filmó en el palacio francés, lo que le da a un atractivo más allá de su argumento.

Pero no todo son lujos y opulencia. Si hay algo en lo que la producción hace énfasis es en la decadencia de la corte en la vida en el palacio. Drogas, alcohol y orgías se entremezclan en una trama llena de envenenamientos, conspiraciones y traición que dejan al espectador enganchado.

Hay un énfasis en que, a pesar de los placeres, la vida de la corte no es para nada idílica. Si en algo es exitosa la serie es en exponer los matices de las sensibilidades de la época sin necesitar traducirlas a una visión del mundo contemporánea.

¿Un rey vikingo?

El elenco sin dudas se destaca. Contiene la brillante actuación de George Blagden como el Rey Sol (puede que lo recuerdes como Athelstan en Vikingos), pero quien sin dudas se roba la atención es su hermano, Felipe I de Orleans (Alexander Vlahos), un personaje que se nos presenta como un libertino frívolo, pero va adquiriendo profundidad a medida que la serie avanza.

La construcción de un imperio

La producción retrata la obra de Versalles como lo que en realidad fue: la demostración del poderío del imperio a la manera de las pirámides de Egipto o la Muralla China, con todas las pérdidas humanas y los obstáculos que acarrea.

Si hay algo que la serie explora es la imposición del poder de un monarca que cree estar allí por derecho divino. En este sentido, vemos claramente ilustrada la lógica del suplicio que explicó Michel Foucault en Vigilar y castigar. Las torturas y las ejecuciones públicas no tienen más función que demostrar el poderío del monarca y, cuanto más sangrientas y espectaculares sean, más cumplirán ese propósito y servirán como ejemplo para evitar posibles conspiraciones.

Aunque muchos la han criticado por lo explícito de su contenido sexual, Versailles es una serie que bien vale la pena tu tiempo, un retrato de un momento histórico y una sensibilidad rodeada de intrigas, y una excelente reconstrucción de época que deslumbra.

Te puede interesar: