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¿Por qué la vacuna del COVID-19 provoca más reacciones en los jóvenes? Expertos responden

mujer se vacuna contra coronavirus
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Una vez que recibimos nuestra primera dosis de la vacuna del COVID-19 parecía el momento perfecto para brincar de alegría, bailar con las botargas del centro de vacunación, gritar de euforia y sentirnos como en un musical mientras caminamos felizmente por la calle mientras nuestro cuerpo se prepara para combatir este virus. Y sí, la felicidad de sentirnos protegidos nos orilló a sentirnos "invencibles" por un momento pero ¿qué tal al día siguiente? 

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Muchos pensamos que, como la mayoría de nuestros papás y abuelos transitaron sin problema ni efectos secundarios los días posteriores a su vacuna, nosotros, siendo más jóvenes –¿y fuertes?– sería pan comido. ¡Qué equivocados estábamos! 

Fiebre, dolor de cabeza, ganas de quedarnos en camita todo el día porque sentimos que nos pasó un tráiler encima, malestar y cansancio son las reacciones que muchos adultos jóvenes han experimentado con la vacuna del COVID-19.

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En realidad, estos efectos son totalmente normales pero muchos creían que por ser jóvenes no los íbamos a experimentar. Sin embargo, nos pasó y nos hizo preguntarnos si acaso la vida nos odia o si somos el eslabón más débil. No, la vida no te odia y mucho menos eres más débil. De hecho, tu sistema inmune es más fuerte y justo por eso es más común que tengas este tipo de reacciones. Te explicamos por qué. 

¿Cómo es que si nuestro sistema inmune es más fuerte tenemos reacciones que nos hacen sentir tan débiles? El Departamento de Salud de EUA explica que cuando envejecemos, nuestro sistema inmunológico ya no trabaja con el mismo vigor que antes, por lo que su capacidad de respuesta contra patógenos, virus o bacterias es mucho menor que cuando éramos más jóvenes. 

Cuando a las personas mayores les aplicaron la vacuna, su sistema inmune sí reaccionó y comenzó a generar anticuerpos para combatir el virus del COVID-19, pero este proceso no fue tan intenso como el que los adultos jóvenes experimentan. 

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De acuerdo con el Dr. Robert Frenck, director del Vaccine Research Center del Hospital Infantil de Cincinnati, las personas jóvenes tienen una «respuesta inmune un poco más robusta» en comparación con los adultos mayores, lo cual provoca que nuestros glóbulos blancos (células de la sangre) comiencen a generar un gran número de anticuerpos para matar el virus. 

En este sentido, el Dr. M.G. Finn explica que cuando nuestro organismo comienza este combate contra el intruso que nos puede hacer daño, justo es cuando experimentamos los efectos secundarios. 

Sientes fiebre porque tu cuerpo eleva su temperatura para incrementar la actividad de las células. 
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Además, no sólo ser joven te hace más propenso a tener reacción. Si eres mujer existe una mayor probabilidad a tener síntomas después de tu vacuna. De acuerdo con el Dr. Rutherford de la Universidad de California de San Francisco, las mujeres solemos tener una respuesta inmunitaria más fuerte en general, la cual es evidente cuando generamos anticuerpos durante el embarazo. 

«Las mujeres deben tener una respuesta inmunitaria más fuerte porque tienen que proteger los embarazos. Por lo tanto, probablemente tenga que ver con las hormonas sexuales. No puedo decirles el mecanismo bioquímico exacto, pero tiene sentido perfecto cuando lo piensas en ese contexto más amplio»

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A pesar que es más común que los adultos jóvenes presenten una mayor reacción a la vacuna de COVID-19 en comparación con los adultos mayores –principalmente con la segunda dosis–, no quiere decir que sea la regla. Existen muchas personas menores de 40 que no presentaron ningún efecto y no por eso quiere decir que algo esté mal con su sistema inmune.

Lo importante es que sepas que la fiebre, el cansancio y demás síntomas sólo duran un par de horas y de uno a tres días y son realmente tolerables. Son malestares muy leves en comparación con verdaderamente padecer COVID-19 y en el peor de los casos, estar conectado a ventilador. 

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