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Adelgazó 48 kilos: comenzó caminando y nunca se privó de cenar arroz con frijoles

Isabelle Fischer pesa 70 kilos y mide 1,69 metros de altura. Es famosa en Instagram por las fotos motivadoras que publica de su cuerpo y su rutina de ejercicios físicos. Su realidad, sin embargo, no siempre fue esa.

Isabelle cuenta que, cuando era pequeña, solía ser muy delgada pero que perdió el control de los hábitos alimenticios en la adolescencia al engordar y llegar a pesar 118 kilos a los 17 años.

«Comía descontroladamente todo el tiempo y me desahogaba con la comida», cuenta la muchacha, reforzando que hacía varias comidas calóricas seguidas, incluyendo mucha pasta y comidas rápidas.

A esa edad y con ese peso, cuenta que no era feliz. «No salía de casa, no compraba ropa, no quería hacer nada», cuenta. Fue entonces que, llena de determinación, decidió cambiar.

Tan pronto como tomó la decisión de cambiar, asistió por su cuenta a una consulta con un nutricionista. «Me levanté y fui al médico sola. Salí de allí con mi dieta y con la tarjeta de crédito de mi madre. Compré todos los alimentos que me aconsejó el especialista y no paré más», explica.

Al principio, debido al sobrepeso, todavía no podía realizar ejercicios de gran impacto, pero eso no hizo que abandonara su plan. Pasó algunos meses haciendo caminatas en la calle y, como empezaba a ver resultados, se sentía cada vez más determinada a avanzar.

«En el primer mes perdí 9 kilos y en el segundo 12 kilos. Estaba encantada con lo que estaba haciendo. Preferí ver el proceso como algo que me cambiaría, jamás como un castigo», recuerda, afirmando que cuando entró en el gimnasio, ya estaba cerca de los 90 kilos.

¿Dieta? No, reeducación alimentaria

No es raro encontrar quien recurra a dietas bastante restrictivas, recetas caseras e incluso medicamentos para perder peso, pero ese no es el caso de Isabelle.

A pesar de tener una rutina alimentaria orientada de cerca por un profesional, la joven cuenta que el proceso no fue de sustracciones sino de sustituciones y mucho aprendizaje.

«Yo siempre fui adepta de la reeducación alimentaria, no tuve nada restrictivo, fui conociendo los alimentos, optando por otras alternativas. Siempre comí arroz, por ejemplo, nunca dejé de comer el arroz y los frijoles para la cena», explica Isabelle.

Hoy, seis años después de comenzar a cambiar sus hábitos alimenticios, Isabelle cuenta que, a pesar de saber que es posible comer de todo, apenas siente ganas de alimentos en los que antes se ahogaba.

Para Isabelle la reeducación alimentaria nunca significó hacer recetas elaboradísimas con alimentos caros. «Mi vida siempre ha sido bien básica, nada de pasta de maní de no sé cuántos reales. La cosa más cara que tiene en el mix de frutos secos», explica.

En general, la joven cuenta que, desde el principio, sigue una alimentación balanceada. «Arroz integral, frijoles, pollo, bastante proteína y menos carbohidratos, pero dentro de lo que considero ideal para quedar bien, nada que me haga sentir mal. Legumbres a gusto, verduras a gusto y frutas como la fresa y el plátano», enumera.

Como está constantemente recibiendo dudas de sus 55 500 seguidores en Instagram, Isabelle también usa la red social para hablar sobre sus hábitos alimentarios.

A pesar del acompañamiento de su nutricionista, ella cuenta que está siempre ajustando las cantidades de alimento y el número de veces que come por día de acuerdo a lo que necesita.

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Gentileza de Isabelle Fischer

«Mi cuerpo ya no es el mismo de antes, el metabolismo ayuda porque ya está acelerado, entonces todo se vuelve más tranquilo», explica, resaltando que, aunque tiene algunos permitidos, no siente la falta de los antiguos hábitos alimentarios.

Actividades físicas: desde el principio hasta seis años después

La joven cuenta que, al dejar las caminatas y comenzar en el gimnasio, se decidió por la musculación y actividades aeróbicas. Conforme creó una rutina, empezó a enamorarse de la práctica de ejercicios físicos y dedicarse cada vez más a ellos.

Durante el proceso de adelgazamiento, no contó con un personal trainer aunque hoy lo tiene, pero asegura que es perfectamente posible perder peso y definir el cuerpo sin esa ayuda. En la actualidad, cuenta que entrena siempre que puede, normalmente tratando de alcanzar el mínimo de cuatro veces a la semana.

A pesar de priorizar la musculación, Isabelle todavía practica actividades aeróbicas como clases de salto, por ejemplo.

¿«Trucos» y ayuda extra?

Isabella asegura que no toma medicamentos ni anabolizantes y que nunca tomó caminos extremos para alcanzar el cuerpo que tiene hoy, pero que, con el tiempo, pasó a adoptar técnicas que contribuyen a mejorar el funcionamiento de su cuerpo.

Ella cuenta que hoy toma suplementos naturales para ayudar a mantener el metabolismo acelerado, regularizar el intestino y preparar el cuerpo para la actividad física.

Artículo traducido desde el original de VIX Brasil, del autor Fernanda Labate.