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Olvídate de la balanza: mejor conoce las señales con las que tu cuerpo te transmite que estás saludable

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Si echas un vistazo a todas las dietas y consejos que hay en Internet acerca de llevar una vida saludable, encontrarás que muchos dan una prioridad extrema al peso corporal y sugieren un control constante de este.

Pero, ¿es realmente condición necesaria para cuidar el cuerpo y preservar la salud? Chequear la balanza de forma frecuente provoca ansiedad y frustración.

Entonces, ¿a qué señales deberías estar atento para saber que vas por el buen camino?

Para empezar: ni obsesión con la balanza, ni dietas extremas

A nadie le gustan las dietas; sobre todo aquellas que nos restringen de casi todos los alimentos. Y. en palabras simples, someterse a ese tipo de régimen es un grave error, según explicó a VIX, la licenciada Agustina Murcho. La prohibición de ciertas comidas genera un deseo mucho más grande que puede llegar a tener consecuencias más graves.

De hecho, un grupo de investigadores de Havard se propuso estudiar los efectos de las dietas extremas en las personas y confirmaron que lo que comemos y cómo lo hacemos afecta todos los aspectos de nuestra salud. Por eso, es vital llevar una dieta organizada con comidas variadas y todo tipos de alimentos; esto incluye frutas, verduras, carnes magras, legumbres y lácteos. Y, si queremos darnos ciertos gustos dulces, de vez en cuando, no hay que decirles que no, tal y como dice Murcho.

Señales de que estamos saludables

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Josep Suria/Shutterstock

Organizaste tu alimentación y haces ejercicio de forma regular, pero cada vez que te subes a la balanza, no ves los resultados que esperabas. En lugar de lamentarte, céntrate en qué señales te está dando tu cuerpo de que estás en perfecto estado:

  • Tu orina es clara.
  • Posees la piel radiante.
  • No sufres estreñimiento.
  • Tu menstruación es regular.
  • No te enfermas seguido.
  • Duermes bien.
  • Puedes manejar el estrés y la vorágine del día a día.

Ya lo sabes: si tu cuerpo funciona así de perfecto, entonces, no hay por qué darle más vueltas al asunto. ¡Siéntete orgulloso de ti mismo!

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