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La dieta keto se popularizó por Kourtney Kardashian, pero ¿qué tan sana es?

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Como la ropa, las dietas también se ponen de moda. La más popular del momento es la dieta ketogénica, un plan de alimentaciónque promete ayudarte a perder peso, en la medida en que cambia la forma en la que el cuerpo convierte el alimento en energía.

Básicamente, supone la eliminación de los carbohidratos y su sustitución por grasas. Puede sonar contraproducente, pero al hacerlo el cuerpo no puede conseguir energía a través de la glucosa (la fuente de energía principal de los humanos, y que se obtiene de los carbohidratos), por lo que debe hacerlo a través de fuentes alternativas. El cuerpo entra en un estado de ketosis, la grasa se desprende de las células y se convierte en cetonas, el plan B energético del cuerpo.

Famosas como Hallee Berry o Kourtney Kardashian ya la adoptaron como parte de su rutina y los libros de dietas la promocionan como un milagro, pero ¿qué tan sana es?

¿Deberías probar la dieta keto?

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Si tienes epilepsia, sí. En los años 20, antes de que se descubrieran las medicinas antiepilépticas, la dieta keto era el tratamiento utilizado porque la persona tiene un menor riesgo de sufrir un ataque si los niveles de cetonas son altos. También existe algo de evidencia de que puede ser efectiva como parte del tratamiento de distintas enfermedades, como diabetes o síndrome de ovario poliquístico, entre otras.

Sin embargo, si lo que quieres es adoptar esta dieta para bajar de peso, las noticias no son tan buenas. Si bien comer grasas te deja más satisfecho y sin necesidad de picar entre comidas, no garantiza una pérdida de peso al largo plazo y puede tener algunos efectos negativos en la salud.

El primer problema es que el cuerpo tarda un tiempo en acostumbrarse a utilizar un nuevo tipo de energía y por eso en los primeros días de la dieta es normal sentirse más cansado que lo normal. En una entrevista con The Cut, Abbey Sharp, una nutricionista y bloguera explicó que:

«Al principio es muy incómodo, ya que nuestro cuerpo no está acostumbrado a este tipo de combustible. Puedes experimentar dificultades para pensar, dolor de cabeza, náuseas y fatiga, además de mal aliento, sudor y orina. También tendemos a ver un descenso grande en los niveles de electrolitos al perder agua, que también nos hace sentir mal».

Es molesto por unos días, pero, según un estudio de 2012, una vez que el cuerpo se acostumbra puedes sentirte más enfocado y tener una mejor actividad cognitiva. Si bien el cansancio se va eventualmente, hay otros problemas a tener en cuenta. Las dietas que buscan poner a las personas en un estado de ketosis pueden traer problemas para los riñones y formar cálculos, de acuerdo con un estudio de 2014.

Por otra parte, seguir una dieta que restringe muchos alimentos puede crear una relación poco saludable con la comida y no es apropiada para personas que han lidiado con desórdenes alimenticios.

Como sucede con tantas otras dietas, con la dieta keto pierdes algo de peso, pero solo se trata del agua retenida. Sharp señaló que: «nosotros acumulamos alrededor de seis gramos de agua por cada gramo de carbohidrato, así que cuando las reservas de carbohidratos se terminan perdemos un montón de peso de agua de una vez».

Para mantener o bajar de peso lo mejor es consultar con un nutricionista que haga un plan de alimentación adecuado para tu caso particular y hacer ejercicio. Ninguna dieta va a lograrlo y las más restrictivas, menos.