¿Por qué salen granitos en diferentes partes del cuerpo?

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Sin importar el género o la edad, nadie se salva de las imperfecciones en la piel. Las manchas y erupciones son algo muy común, sobre todo durante la adolescencia o por tener ciertos hábitos que son perjudiciales, como lavarnos la cara de forma incorrecta.

No obstante, la aparición de granitos de manera frecuente, en mayor cantidad y en ciertas zonas del cuerpo no es algo ‘normal’, más bien puede ser un síntoma de que algo no anda muy bien con nuestra salud y es mejor acudir al médico para descartar cualquier padecimiento.

Tipos de erupciones

Primero es necesario aclarar que existen diferentes tipos de erupciones en la piel -no todas son granos o espinillas- y, por ende, sus causas también son distintas.

Barros: generalmente aparecen en la cara, pecho y/o espalda. Pueden ser provocados por el acné o un problema hormonal.

Enrojecimiento: si es en mejillas, mentón y nariz puede ser síntoma de rosácea, un padecimiento que se caracteriza por el aspecto rojo e irritado en la piel.

Granos rojos que causan comezón: si son pocos o sólo uno, y además están distribuidos al azar sobre la piel, es muy probable que sean piquetes de algún insecto.

Forúnculos: son abultamientos rojos y dolorosos, frecuentemente se deben a una infección en la piel.

Urticaria: aparece de repente, causa enrojecimiento y picazón. Puede deberse a alergia a algún medicamento o producto cosmético. También puede tener una causa emocional, como el estrés o la ansiedad.

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Dime en dónde tienes granitos y te diré qué ocurre con tu cuerpo

Una vez que identificamos que lo que tenemos son granitos y no se trata de una alergia o un piquete de insecto, es importante que pongamos atención en qué zonas del cuerpo aparecen y con qué frecuencia. También es importante fijarnos en si aparecen otros síntomas o si estas erupciones son productos de nuestros hábitos.

Mandíbula y cuello. Pueden deberse a problemas hormonales o una ingesta muy elevada de azúcar. También es posible que se deba al roce con la ropa (detergente, suavizante, perfume, etc.) o incluso a cabello graso que tiene contacto con esa zona. Si este último es tu caso, te compartimos algunos tips para mantenerlo bajo control.

Hombros. También puede deberse a la ropa o accesorios como la correa de tu bolsa o mochila. Las variaciones en los niveles de hormonas -principalmente estrógenos y testosterona- pueden provocar que las glándulas sebáceas de esa zona produzcan más sebo de lo normal, obstruyendo los folículos pilosos. Otra posible causa es estar bajo mucho estrés o mucha ansiedad (si no estás seguro de tener ansiedad, consulta aquí algunas de las señales de esta problema).

Pecho. La causa más frecuente de granitos en esta zona es por una mala digestión, una dieta desequilibrada o con demasiados condimentos. Al igual que los hombres, el origen puede estar en un desequilibrio hormonal. También pueden deberse al uso de ropa muy ajustada que no permite que la piel ‘respire’ y, a su vez, provoca una sudoración excesiva.

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Brazos. La aparición de granitos en los brazos, sobre todo en la parte del tricep, puede tener su origen en una mala circulación o deficiencia de vitaminas. Otra posible causa es una excesiva secreción de grasa en la piel, lo cual se puede solucionar con exfoliantes, mascarillas y/o cremas humectantes.

Abdomen. Los granitos en el abdomen son poco frecuentes, por lo que su aparición podría deberse a un consumo excesivo de azúcar. Para descartar esto, es recomendable realizarse un análisis de sangre para medir la glucosa.

Espalda. El estrés y la ansiedad son las principales causas de los granitos en la espalda. No obstante, si las protuberancias son muy marcadas, en grandes cantidades o no se alivian fácilmente, podría tratarse de acné quístico o un síntoma de problemas en el sistema nervioso. Es mejor acudir con el dermatólogo para descartar cualquier padecimiento.

Glúteos. Una alimentación inadecuada o una mala digestión son las principales causas. También pueden deberse al uso de ropa muy ajustada o ropa interior de telas sintéticas (es preferible utilizar telas naturales como el algodón).

Muslos. Una de las principales causas es la mala circulación en esa área. También puede ser provocado por falta de vitaminas. Por otra parte, es recomendable que revises si no se debe al detergente con que lavas tu ropa o la crema corporal que utilizas.

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