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Que los hombres no puedan expresar sus emociones es muy peligroso, te explicamos por qué

5 signos para saber si tu hijo es un potencial suicida 1
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El suicidio sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, se sigue "romantizando" este acto que acaba con la vida de al menos 800 mil personas en el mundo, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

En general vemos el suicidio como algo lejano y que sólo ocurre en las películas o en las telenovelas, sin embargo este forma parte de una dura realidad para muchas personas que no encuentran otra salida a sus problemas. Sobre todo para los hombres, ya que de según las cifras de la OMS, por cada 100 mil habitantes 15 hombres se suicidan, el doble que las mujeres con 8 mujeres por cada 100 mil habitantes.

¿Problema de género?

Si un hombre guarda sus emociones, no necesariamente significa que en algún momento se suicidará. Sin embargo los especialistas aseguran que los roles de género en la sociedad así como oprimen a las mujeres, en los hombres generan muchos problemas ligados a su masculinidad.

Ser el proveedor del hogar sigue siendo esencial para la identidad masculina, es por eso que es muy común ver que en épocas de crisis económicas, los suicidios en hombres aumenten. Sin embargo ese no es el mayor problema que del suicidio viéndolo desde la perspectiva de género.

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Los estereotipos de género se alimentan de las expectativas sociales, tanto a hombres como a mujeres se nos exigen ciertos comportamientos dictados por "la norma".

Por ejemplo, en una sociedad machista a los hombres se les enseña a no llorar, a no externar lo que sienten, a no expresar su tristeza porque si lo hacen "son nenas" y en esta misma sociedad misógina no hay nada peor que parecer "nena".

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En esta sociedad no cabe un hombre con ansiedad, depresión, ni tristeza, ya que "la norma" dicta que deben ser fuertes, independientes y deben funcionar como el soporte de la familia, lo que provoca que aparenten ser felices aunque por dentro la estén pasando muy mal.

Así lo afirmó la doctora en psiquiatría Möller-Leimkühler en entrevista para la BBC:

"Estos estándares masculinos no son realistas, por lo que los hombres tienden a lidiar con los conflictos emocionales externalizándolos con hiperactividad en el trabajo, haciendo deporte, viendo la televisión o usando Internet, consumiendo alcohol de forma adictiva, o conduciendo de manera peligrosa para disminuir su ansiedad y para mantener la fachada masculina".

Muchos hombres cargan con estas emociones oprimidas durante años, además no suelen pedir ayuda ya que hacerlo sería un signo de "debilidad" y de nuevo podrían 'no ser hombres'.

"La búsqueda de ayuda se ve como un indicador de la falta de masculinidad, así que muchos hombres se convencen de que tienen que resolver sus problemas por ellos mismos y no hablan de lo que sienten", expuso la doctora.

Un círculo vicioso

Si la sociedad dicta que un hombre no puede sentir, no puede llorar, mucho menos podrá asistir con un especialista para que se le diagnostique y sea tratado conforme a sus padecimientos, por lo que aumenta las posibilidades de un suicidio.

Suicidios inducidos el efecto Werther 3
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Es por eso que hacemos un hincapié en lo importante que son las emociones para hombres y mujeres por igual, si permitimos que los roles sociales de género acaparen nuestros comportamientos y emociones por el simple hecho de seguir "la norma" estamos creando problemas de mayor magnitud como lo son el suicidio.

Dejemos de juzgar

Es muy fácil opinar y decir que el suicidio es para "cobardes". El suicidio no es un tema de valor o de cobardía, es un tema de salud pública y merece ser tratado como tal.

Es lamentable ver que éste se ha convertido en la salida fácil para quienes no saben cómo pedir ayuda. Es un tema complejo que requiere especialistas y la atención adecuada, así como la sensibilización de la sociedad en general para detectar cualquier foco rojo.

Necesitamos más empatía, más información y menos roles de género.

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