mujer

Si te cuesta hacer amigos te estás volviendo viejo: la ciencia explica por qué tus papás tenían razón

amigos circulo amizade 0816 1400x800
Syda Productions/Shutterstock

Hacer amigos era algo realmente sencillo cuando éramos chicos. En el primer día de clases ya teníamos por lo menos un amiguito y poco a poco nuestra red de amistad incrementaba a tal grado que en cumpleaños, fiestas y demás festejos disfrutábamos de juegos, bailes y más con un gran grupo de amistades.

decir si5
wavebreakmedia/shutterstock

Crecimos y la espontaneidad de hacer amigos cuando éramos niños ya no se siente tan fácil mientras cursamos nuestros años en la preparatoria o universidad. Sin embargo, aún así, seguimos creando profundos lazos en el salón de clases; de hecho, muchos de los amigos que creamos en estas etapas son los que nos acompañarán por el resto de nuestras vidas.

No obstante, ¿por qué cuándo dejamos de tener en común un salón de clases ya no es tan fácil hacer amigos? ¿En qué momento empezamos a vivir la realidad de nuestros padres cuando nos advertían que los amigos se cuentan con una sola mano? ¿Por qué ya no es tan fácil iniciar una relación honesta de amistad con alguien?

¿Por qué nos cuesta trabajo hacer amigos cuando crecemos?

La facilidad de ver a los amigos en la escuela, de hacer trabajos en equipo, de estar constantemente en interacción con compañeros, de tener tiempo para ir a fiestas, viajes y demás actividades sociales son algunos de los factores que facilitan que tengamos más amigos en nuestra niñez, adolescencia y juventud que una vez que pasamos los treinta.

Monkey Business Images/Shutterstock

Un estudio publicado en Psychology and Aging comprobó que cuando estamos en nuestros veinte le damos más valor a tener muchos amigos, en lugar de a la calidad de las personas con las que interactuamos.

En cambio, una vez que transitamos nuestra tercera década, la calidad de nuestros amigos se vuelve nuestro estandarte: le damos más valor a la calidad que a la cantidad.

amy penny bernadette the big bang theory
CBS

En este sentido, el sociólogo Francesc Núñez explica que a medida que crecemos nuestros criterios de selección y capacidad para crear vínculos se vuelven más restrictivos.

Cuando somos jóvenes apenas estamos descubriendo el mundo y nuestro potencial, por lo que en esta travesía es mucho más común que establezcamos amistades con personas que están viviendo lo mismo que nosotros. No obstante, una vez que ya tenemos más definido quiénes somos, qué nos gusta o qué toleramos, el rango de gente con el que hacemos clic es mucho menor.

como cambia la vagina con la edad 2
Johnny Greig/iStock

Por otro lado, un estudio publicado en Personality and Individual Differences descubrió varios factores por los que es complicado hacer amigos una vez que estamos grandes.

La falta de confianza se coronó como el factor principal de la mayoría de los entrevistados. Malas experiencias pasadas con ex-amigos, dudar de las intenciones de los otros, no sentir una sentimiento mutuo de amistad fueron algunas de las razones que sustentaron esta falta de confianza.

couple 1
Rawpixel.com

En segundo lugar, se encontró la falta de tiempo. Aceptémoslo, cuando éramos más chicos era muy sencillo pasar tiempo con tus amigos. Una vez que crecemos, el trabajo, los hijos, las relaciones amorosas y demás responsabilidades que tenemos como adultos nos privan de ese tiempo libre que llenábamos con experiencias y aventuras con nuestras amistades.

Además, algunos factores que cuando éramos jóvenes nos podían dificultan un poco ser sociable y amistoso se intensifican cuando crecemos: el miedo a ser rechazado y la introversion.

amigas playa
Photo by Joshua Sazon on Unsplash

Una vez que no sólo somos más conscientes que es una realidad la dificultad de hacer amigos cuando crecemos, sino también conocemos por qué es así, podemos intentar trabajar en nuestras inseguridades, tolerancia y tiempos para procurar y cultivar amistades.

No está mal ser cauteloso o selectivo, pero es importante no cerrarte por completo a conocer gente nueva. Igualmente, es bueno que tengas bien identificados tus gustos e intereses, pero eso no significa que no puedas darte la oportunidad de descubrir nuevas experiencias o ser tolerante con personas que pueden tener una opinión diferente a la tuya.

amigos brindan en cena
SeventyFour vía iStock

También te puede interesar: