Nadie está hablando del verdadero culpable en el drama de Selena Gómez y Justin Bieber

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Harry How/Getty Images | Jason Merritt/Getty Images

El hilo que explica las infidelidades de Justin Bieber hacia Selena Gómez se hizo viral. Más allá de la curiosidad por tratarse de celebridades contemporáneas que estuvieron juntas más de 6 años, esta publicación alude inevitablemente también a todas las veces que Gómez perdonó a Bieber.

El hilo es evidente y la mayoría de los usuarios han tomado empatía por Selena, pero hay quienes la acusan de "tonta" o "poco madura", incluso llegan a afirmar que ella tuvo la culpa por "dejada".

La realidad de los medios en nuestra sociedad actual, la psicología y numerosos estudios del comportamiento apuntan al verdadero problema: el amor romántico.

Antes de que te indignes y le pegues al monitor: NO, el "amor romántico" no se refiere a que como mujer te lleven flores, serenata o chocolates, sino un concepto socialmente aceptado como la verdadera naturaleza del amor, que incluye entre otras cosas: entrega total, que la otra persona sea lo más fundamental de la existencia, depender de la otra persona, perdonar y justificar todo en nombre del amor, sentir que nada vale tanto como esa relación, pensar que nunca más se volverá a amar igual, no querer que la otra persona se vaya, según Graciela Ferreira, investigadora especialista en estudios de género.

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Jason Merritt vía Getty Images

La doctora en ciencias del comportamiento, Julia T. Woods, de la Universidad de Carolina del Norte, también tiene una postura para este fenómeno:

«Es la idea de sumisión femenina que se ha inculcado a las generaciones venideras por años: tiene base en modelos de conducta vistos en medios de comunicación, libros o testimonios directos. En general, el amor romántico normaliza la violencia dentro del noviazgo porque "el amor requiere de sacrificios", "el amor todo lo puede", "el amor cambia a las personas", etc.».

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John Phillips/Getty Images

Woods explica que la violencia en el noviazgo suena como un término terrible y es inevitable pensar en golpes. No obstante, sus inicios son sutiles:

«Es un sentimiento cargado de "optimismo falso", comienza cuando uno de los componentes de la pareja hace pequeñas sugerencias de cambio al otro o lo considera de su propiedad».

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"No te pongas ese vestido", "no salgas con ese amigo, me cae mal" o "fue sólo un beso, no exageres" después de una infidelidad, son frases recurrentes y tóxicas que todos pueden ver en una mala relación... menos la víctima, porque la cultura actual contribuye a asegurarle que "el amor es así".

Muchas réplicas al hilo viral de Selena y Justin juzgan duramente a la cantante: hay quienes la cuestionan por no irse de inmediato a la primera traición.

Más allá de que Selena explicó años después que lo anterior se debió a que "no se quería lo suficiente", especialistas en psicología clínica como la doctora Mariana Plata detallan por qué es tan difícil darse cuenta de una relación tóxica:

«Las personas (especialmente en Occidente) tienden a percibir a la mujer como "sanadoras naturales" y ellas mismas llegan a considerarse como tal. Creen que cuando se enamoran, "pertenecen" a esa persona y que por lo tanto deben aguantar algunos comportamientos viles "por el bien de la relación"».

Desde luego las víctimas del amor romántico pueden ser varones, pero la cultura arraigada tiende a colocar a las mujeres en el papel de "sacrificadas". Aún hoy día hay quienes creen que si aguantan lo suficiente, la pareja puede llegar a ser maravillosa y perfecta en el futuro.

La socióloga Carmen Ruíz Repullo, suele explicar el fenómeno del amor romántico con una conocida metáfora en Latinoamérica:

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«Para estos casos me gusta citar el cuento de la rana hervida viva: si ustedes calientan una olla con agua, esperan a que hierva e intentan colocar una rana allí, ésta saltará despavorida y huirá del peligro (así se ven las agresiones desde fuera de la relación).

En cambio, si meten a la rana desde el principio en una olla con agua a temperatura ambiente, ella se quedará quieta. Puede que incluso llegue a sentirse cómoda con algo de calor (aquí entran los momentos "lindos" de la relación), pero finalmente acabará cocinada sin darse cuenta».

En sus conclusiones, las tres especialistas llaman a dejar el estigma de lado y a aprender a reconocer comportamientos tóxicos. Claro está que no todas las víctimas pueden salir de su particular círculo vicioso de inmediato, por ello es tan importante que los allegados reconozcan las alertas de aislamiento, infidelidades "esporádicas" o violencia emocional antes de que pase lo peor.

Si una mujer cercana a ti está en una relación tóxica o violenta, no la juzgues ni la culpes por lo que le ocurre. Tal vez necesite que la escuches o que le ayudes a buscar una salida.

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