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La esclava libre que logró «lo imposible»: Eliza Ann Grier y su gran historia

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Internet Archive Book Images/Wikimedia Commons

Hace 200 años, muy pocas mujeres tenían el privilegio de acceder a la educación y las que lo conseguían eran tratadas como «seres asexuados» y ridiculizadas por sus compañeros de clase. Por eso, abrieron muchas universidades que recibían solo mujeres, como la Woman’s Medical College of Pennsylvania, una escuela de medicina que tuvo una alumna ejemplar: Eliza Ann Grier, la primera médica afroamericana del estado de Giorgia.

Una historia de sacrificio e inspiración

eliza ann grier
Wikimedia Commons

Estudiar siendo mujer en el siglo XIX era muy difícil para una mujer privilegiada, pero para alguien como Grier era casi una utopía. Eliza Ann Grier nació en Carolina del Norteen 1864, durante la Guerra Civil. Hija de padres esclavos, ella tuvo que enfrentarse a una adversidad que la mayoría no puede imaginar. Incluso después de ser emancipados, debieron enfrentarse a las duras leyes racistas de Jim Crow y a las dificultades económicas, pero eso no la detuvo a la hora de seguir su sueño de convertirse en doctora. 

Según el diario North American Medical Review, Grier aplicó en la universidad de mujeres de Pennsylvania después de ver cómo las mujeres de color hacían todo el trabajo de los doctores, pero sin recibir el mismo beneficio. «Cuando veía mujeres de color trabajando en los partos», dijo, «y la tarifa se iba a un doctor blanco que solo miraba, me pregunté por qué no debería recibir la tarifa yo misma. Por esa razón apliqué, fui a Filadelfia, estudié medicina, gané mi diploma y volví a Atlanta, donde viví toda mi vida para practicar mi profesión. Algunos de los mejores doctores blancos me dieron la bienvenida, y me dijeron que me darán una oportunidad en la labor. Eso es todo lo que pido».

Sin embargo, su carrera no fue tan sencilla. Demoró siete años en recibirse porque alternaba un año de estudio con otro de recoger algodón en el campo para pagar su carrera. 

Finalmente ese sacrificio valió la pena y en 1898 se convirtió en la primera doctora afroamericana del estado de Georgia.  Sin embargo, en 1901 Eliza falleció. Su carrera fue muy corta, pero muy inspiradora. Ella fue una pionera y parte de un pequeño grupo de personas que desafiaron los dictámenes de la sociedad para convertirse en profesionales exitosos y darles una mejor calidad de vida a los afroamericanos del sur de Estados Unidos.