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Wakashu y bishonen: conoce el tercer género de la cultura japonesa

wakashu pintura
Keisai Eisen vía Wikimedia Commons

Desde la Revolución Sexual de 1960 hablar del amplio espectro de la sexualidad y el género dejó de ser un tabú silencioso como lo fue en décadas y siglos anteriores. Es por ello que temas como no tener género suelen catalogarse como asuntos de la juventud moderna (o como inventos de la chaviza loca, para quienes se niegan a creer en la diversidad).

Aunque es cierto que ahora se habla más de ello, no identificarse como hombre o mujer no es una práctica nueva. De hecho, durante el siglo XVII en Japón existió un grupo definido y normalizado de jóvenes que no entraban en ninguna de las dos categorías. Eran conocidos como los wakashu: el tercer género.

Wakashu es una palabra que significa "bella juventud". Los wakashu eran jóvenes pre-adolescentes, en ese intermedio entre niños y adultos, lo cual les daba una apariencia andrógina que no se inclinaba hacia ningún género en específico. Dichas características físicas los volvían atractivos a los ojos tanto de hombres como de mujeres. Y eso estaba bien visto culturalmente. O mejor dicho, era normal.

El Edo fue un periodo en Japón que abarcó desde 1603 hasta 1868. Estos años fueron un momento de crecimiento económico, estabilidad, un estricto orden social y aislamiento hacia otros países. Este ambiente de abundancia y tentación a traspasar los límites permitió que los wakashu se convirtieran en un objeto de fantasía y deseo.

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En Japón, el género no era una cuestión de escoger entre dos opciones nada más o de algo definido por tus genitales por siempre y para siempre. Era una identificación fluida, capaz de cambiar.

Esta apertura sexual se detuvo alrededor del 1800, cuando la cultura de Occidente llegó a Japón y con ella, sus valores y posturas frente a la diversidad sexual (las cuales no cambiaron mucho hasta 100 años después, y todavía falta un largo camino por recorrer).

La fascinación hacia lo andrógino todavía se encuentra presente en el país del Sol Naciente. Los wakashu como tal han desaparecido, pero ahora existen los bishonen (si eres fan del anime, seguro sabes a que nos referimos y hasta lo viste venir).

El término bishonen también se refiere a una juventud bella, específicamente masculina, que desafía al estereotipo de lo que es "ser un hombre". Los bishonen son personajes presentes en la cultura pop japonesa y son representados como jóvenes hermosos, con rasgos femeninos y un comportamiento delicado. Pero también suelen ser inteligentes, buenos en los deportes y todos unos rompecorazones entre las mujeres.

En las calles de Japón tampoco ha desaparecido esta noción de que el género sea una caja cerrada y que limita tus opciones. Esto se comprueba con estilos como el visual kei o la moda de los sin género: hombres y mujeres que se niegan a aceptar que la ropa tiene género y que algunas prendas sean exclusivas de hombres o mujeres.

(Por si no conocías a Versailles, te comentamos que todos en esa banda son hombres).

¿Tú qué opinas acerca de la percepción de género que existe en Japón? ¿Ya conocías a los wakashu y a los bishonen?

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