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Vive una noche de cuento de hadas en el Santuario de las Luciérnagas

Hristo Svinarov / Shutterstock

Si estás buscando una nueva aventura para estas vacaciones, te proponemos una excelente opción: El Santuario de las luciérnagas en Nanacamilpa, Tlaxcala. Imagina la belleza de dar una caminata nocturna por el bosque mientras observas a cientos de luciérnagas volar entre las plantas y los árboles. Su hermoso brillo iluminando el entorno, mientras disfrutas el silencio y el aire puro del santuario.

Este increíble escenario se puede observar en un área de 200 hectáreas y el espectáculo comienza desde que llegas al bosque de coníferas que alberga al santuario y disfrutas de su belleza natural. Poco a poco la luz del sol se va despidiendo para dar paso a la noche, la cual ya de por sí es mágica al estar en un ambiente alejado del ruido y el caos de la ciudad.

Poco a poco comienzan a aparecer los puntos de luz de las luciérnagas. Al principio sólo se ven algunos y permanecen estáticos, pero poco a poco estos insectos se despiertan y comienzan a volar entre los árboles, trazando surcos de luz en todo el bosque.

¿Por qué son tan hermosas las luciérnagas?

Estos curiosos insectos tienen la capacidad de producir luz para brillar en la oscuridad. A esta característica se le conoce como bioluminiscencia y se produce gracias a la reacción química de una sustancia llamada luciferina, la cual está presente en otros animales luminosos como los cocuyos, los gusanos luminosos, etc.

Las luciérnagas producen la reacción química -y por lo tanto la luz- en su abdomen y la utilizan durante la época de apareamiento para atraer a otras luciérnagas y encontrar pareja. También la usan para ahuyentar a las aves, que son sus depredadores naturales.  

En el caso de Tlaxcala, las luciérnagas son endémicas de la zona boscosa de esa región, es decir que no viajan para llegar santuario, ya viven en él. No obstante, su presencia es más notoria en la época de apareamiento, que es cuando tienen un brillo más fuerte. En México se tienen registradas 164 especies de luciérnagas, de las cuales 84 son endémicas.

Lo que debes saber antes de visitar el santuario

La temporada de apareamiento de las luciérnagas es a finales de junio, durante todo julio y principios de agosto, así que si deseas verlas en su máximo esplendor es mejor acudir durante este mes. Para evitar molestarlas, no debes utilizar tu celular, lámparas ni cámaras con flash. No acudas con mascotas y procura caminar despacio, con suavidad y fijándote por donde pisas, ya que ellas acostumbran depositar sus huevecillos en el suelo y podrías aplastarlas.

Aunque el recorrido inicia después de las 8:30 de la noche, el acceso al santuario está permitido a más tardar a las 7:00 pm, esto para evitar que las luces de los autos molesten a las luciérnagas. Toma en cuenta que la caminata por el bosque durante aproximadamente una hora, por lo que te recomendamos llevar ropa abrigadora, impermeable y zapatos cómodos, para que disfruten al máximo la experiencia.

Procura reservar tu visita con anticipación, pues durante todo el mes de julio el santuario se convierte en uno de los mayores atractivos turísticos de Tlaxcala y la afluencia de visitantes es bastante.

¿Cómo llego al santuario?

El santuario se localiza a 1 hora y 20 minutos de viaje de Tlaxcala. Si viajes en automóvil, primero debes llegar al pueblo de Nanacamilpa, en Tlaxcala. De ahí te trasladas a San Felipe Hidalgo y continúas 4 kilómetros por un camino de terracería dentro del bosque en donde se ubica el santuario. Debido a que no hay señal de celular en la zona, lo mejor es llegar cuando aún es de día.

Si prefieres utilizar el transporte público, en la central de autobuses de Tlaxcala hay disponibles combis que van a Nanacamilpa y ahí puedes abordar un taxi que te lleve directo al bosque.

El costo del acceso al santuario es de 150 pesos por persona, de lunes a jueves, y de 200 pesos de viernes a domingo.  

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