Nueva Delhi se enfrenta a la mayor nube de contaminación de su historia

mascaras
Popartic/Shutterstock

La contaminación continúa siendo uno (por no decir el peor) de los problemas en la lucha contra el cambio climático, especialmente cuando esta apenas puede controlarse a gran escala. El último y alarmante ejemplo llega desde la considerada como una de las ciudades más sucias del mundo, Nueva Delhi, capital india que se estos días se ha enfrentado a la mayor nube de contaminación de su historia

Calles grises

Hace cuatro año aterricé en el aeropuerto Indira Gandhi de Nueva Delhi sin recordar que la capital de la India estaba considerada como una de las ciudades más contaminadas del mundo. Bastó para que se abrieran las puertas del aeropuerto y llevarme las manos a la nariz de forma automática. Nunca había tenido que hacerlo antes, pero allí, en aquella basta urbe de 25 millones de personas, la niebla y el humo se metían en los pulmones con tan solo respirar.

Considerada como la segunda ciudad más poblada del mundo solo por detrás de Tokio y la más contaminada del planeta por la Agencia de Medio Ambiente de Estados Unidos, Nueva Delhi, la cual forma junto a Delhi el corazón administrativo y financiero de la India, se enfrenta estos días a la peor nube de contaminación de su historia.

¿El motivo? La celebración del Diwali, el Año Nuevo de los hindúes que supone un despliegue de petardos y fuegos artificiales quizás demasiado intenso; tanto, que este año se les llegó a ir de las manos dejando una estela humeante asfixiante.

Las partículas conocidas como 2.5 PM  (máximo de 2.5 micrones por metro cúbico) han llegado a provocar 999 micrones por metro cúbico, muy lejos de los 25 establecidos por la Organización de la Salud y los 60 de la India, siendo «tóxica y peligrosa» cualquier cifra superior a 300 partículas, especialmente cuando los micrones son tan diminutos que tan solo con inspirar, nuestros pulmones se ven afectados.

La alarma dada en Nueva Delhi provocó el cierre de 1700 escuelas en la ciudad y el aislamiento en casa por parte de unos ciudadanos a los que también se les sugirió lavarse los ojos constantemente y pedir ayuda médica ante la presencia de cualquier mínimo problema respiratorio. A su vez, el gobierno canceló la actividad de algunas plantas de energía, principales emisores de contaminación de la ciudad.

Pocos días después, la NASA notificaba que al efecto de los fuegos del Diwali cabría sumar el incendio de hasta 30 mil millones de kilos de paja quemada por granjeros en el estado de Punjab y una porción de Pakistán con motivo de un ancestral rito rural, tal y como demuestra en el gif que vimos más arriba.

Los vientos de noviembre han conseguido poco a poco ir ventilando una ciudad paralizada por la nube de niebla más grande que se recuerda en Nueva Delhi, lo cual debería servir de lección a la hora de replantearse ciertas conductas y comenzar a paliar los factores que ahogan a las grandes ciudades de la India cada día y, por ende, a un mundo que se consume poco a poco.

La ciudad de Nueva Delhi se ha enfrentado a una de las peores nubes de contaminación de su historia tras la celebración del Diwali, fiesta que implica un despliegue masivo de fuegos artificiales. 

¿Has visitado alguna vez una ciudad en la que apenas pudieras respirar?