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¿Por qué las famosas se vistieron de ángeles? La MET Gala no es tan superficial como parece

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Neilson Barnard/GettyImages

Katy Perry fue un ángel con ropa de diseñador, Rihanna se convirtió en el papa por una noche y Kim Kardashian en una copa de oro. Así fue la MET Gala, la fiesta que todos los amantes de la moda esperan cada año. Es el momento en el que las celebridades pueden hacer a un lado la formalidad y llevar los trajes más extravagantes que se puedan imaginar.

Pero, ¿de qué se trata realmente? ¿Es una fiesta al mejor estilo Hunger Games, donde los ricos se reúnen para ser ostentosos y extravagantes? No, de hecho hay una muy buena razón para realizar la gala todos los años y aquí te contamos todo lo que quieres saber sobre la noche más fashion del año:

1. Es una recaudación de fondos

El Museo Metropolitano de Nueva York tiene, además de una extensa colección de arte, un departamento que se encarga únicamente de la moda. Se trata del Instituto del Vestido, que tiene una colección de más de 35 mil piezas de todas partes del mundo, de hombres y mujeres, y desde el siglo XV hasta el presente.

Conservar prendas de siete siglos de antigüedad y exhibirlas en el museo es todo un desafío, y por eso, a partir de 1948, comenzaron a organizar eventos para recaudar fondos. Sin embargo, no fue sino hasta los años 70 que comenzaron las galas que conocemos hoy en día.

2. El tema es una exhibición

La gala es, en realidad, el lanzamiento de una exhibición y los invitados tienen el privilegio de verla antes que nadie. Cada gala tiene un tema diferente, la de este año se llamó «Cuerpos celestiales: la moda y el imaginario católico», y se trató de la influencia del catolicismo y el arte religioso en la moda del siglo XX y XXI. El Instituto del vestido hace dos exhibiciones al año y la primera es la que reúne algunos de los nombres más importantes del mundo.

Algunos años el tema es general, como el catolicismo o la influencia de China en la moda, pero otros la exhibición está dedicada a un diseñador en especial, como Rei Kawakubo, la diseñadora japonesa que fue el centro de la gala de 2017.

3. ¿Cuánto dinero recaudan?

El dinero que recaudan es el presupuesto anual del Instituto del Vestido y no es poco: solo en la de 2016 ganaron 13 millones de dólares. Es increíble, pero ¿de dónde sacaron ese dinero? Bueno, son muy selectivos con quiénes invitan, pero eso no significa que puedan ir gratis. Según elNew York Times, un ticket cuesta 30 mil dólares, mientras que reservar una mesa puede llegar a costar 275 mil dólares, lo que cuesta una casa.

Sin embargo, no todos los invitados tienen que pagar. Algunos diseñadores reservan mesas y llevan a modelos famosas para que usen sus diseños. Es la mejor noche del año para ser vistos y aprovechan la oportunidad.

4. ¿Quién lo organiza?

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Anna Wintour (la señora del medio) es la editora en jefe de la revista Vogue y la inspiración de El diablo viste a la moda. Es una de las mujeres más influyentes en el mundo de la moda y, desde 1999, es una de las organizadoras de la gala y decide quién puede ir y quién no.

5. ¿Por qué van?

Por si ir a una fiesta exclusiva en uno de los museos más famosos del mundo no era suficiente, una de las razones principales por las que los diseñadores y los famosos van a la gala es que es un gran momento para hacer nuevas conexiones.

Anna y su equipo se encargan de seleccionar los asientos de cada uno de los invitados teniendo en cuenta los negocios potenciales que pueden hacer.

6. ¿Puedo ir?

No. Ni aunque tengas el dinero suficiente para reservar varias mesas. Anna se encarga de seleccionar a cada persona que puede ser invitada y solo entran las personas que ella quiere, es decir, los artistas del momento, las modelos que han trabajado con Vogue y los diseñadores más influyentes del mundo.

El año pasado hubo más de 500 invitados y era una gala más íntima que la de este año, pero aún así hubo una lista de espera de personas deseando ir a la fiesta más exclusiva de todas.

Otros datos curiosos es que no permiten que la prensa entre en la ceremonia y las selfies están prohibidas, aunque eso no detiene a las famosas millennials a la hora de publicar fotos en Instagram. La MET Gala es mucho más que solo un desfile de famosas en prendas extrañas, es el momento en el que el museo abre las puertas a su nueva exhibición y nos recuerda que la moda es mucho más que un adorno.