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Un parto más tranquilo: conoce estas situaciones frecuentes que puedes vivir para estar preparada

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Cada embarazo es distinto, cada parto es diferente. La experiencia de una mujer que dio a luz puede ser bastante similar a lo vivido por otra mujer, pero nunca es igual. Siempre es así. Sin embargo, hay algunas partes del proceso de traer a un hijo al mundo que se repiten. En este artículo te contaremos qué puedes esperar en un parto.

1. No siempre se llega a la fecha de parto

Calcular la fecha de parto no es una ciencia cierta. De hecho, se estima que solo el 4% de los bebes nacen en la fecha prevista. Por eso, tienes que tener lista la maleta para ir al hospital en cualquier momento, sobre todo luego de las 37 semanas de gestación.

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2. Las contracciones pueden durar días

Desde el quinto mes pueden aparecer unas contracciones ligeras, son como preparación a las contracciones que tendrás durante el parto y se llaman contracciones de Braxton Hicks. Sabrás diferenciarlas porque no son tan dolorosas como las reales.

En cuanto comiences a sentir las verdaderas contracciones entrarás en labor de parto. La labor de parto puede durar alrededor de 24 horas antes de dar a luz. Hay mujeres que han pasado más de 48 horas en trabajo de parto.

Finalmente, hay que aclarar que aun después del parto, las contracciones pueden continuar en forma de entuertos. Estas contracciones son más leves y hacen que el útero regrese a su tamaño previo al embarazo.

3. Puedes romper fuente y confundirlo con orina

En las películas laruptura de la fuente se ve como un chorro súbito tras el cual comienzan de inmediato las contracciones que obligan a correr al hospital. En la vida real puede ser así, una cascada o bien, puede ser un ligero goteo de a poco fácilmente confundible con una escape de orina.

De hecho, las contracciones pueden no sentirse de pronto y el líquido no se agota tan rápido como para que el bebé nazca en el camino. Si es antes de la semana 37 de gestación se conoce como ruptura prematura de membranas.

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4. Te verán desnuda más personas de las que imaginas

El trabajo de parto y el parto forman parte de un proceso que puede tomar más de 10 horas. Mientras que en las películas todas las parturientas usan unas glamurosas batitas de hospital, en los partos reales suele pasar que aunque te alcance a cubrir el pecho, es lo único que tendrás tapado.

Todo el personal médico, desde las enfermeras, hasta el pasante de medicina que te aplica la epidural (si la pides), pasando por el obstetra, verán tu intimidad. Pero tú estarás tan ocupada en otra cosa que no te incomodará.

5. La presión de tu bebé puede provocar que defeques

Así como lo lees. Entre pujo y pujo puede salir algo más que el bebé. Antes se aplicaban lavados y enemas para prevenir esta situación, ya que se consideraba que el bebé podía contaminarse con la materia fecal. Sin embargo, desde que la OMS lo desaconsejó, ahora se cubre la parte del ano durante el parto y se reduce la posibilidad de contaminación.

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6. El rasurado todavía forma parte de la rutina

La Organización Mundial de la Salud no recomienda “el rasurado púbico o perineal de rutina antes del parto vaginal". Muchos centros de maternidad siguen la recomendación de la OMS y abandonaron la práctica de esta rutina, pero otros no. Por lo tanto, si te hace sentir más cómoda, puedes depilar tu zona íntima unos días antes de la fecha prevista de parto, o consultar en el centro médico qué es lo que se acostumbra a hacer y evitar sorpresas.

7. Puedes necesitar una episiotomía

La episiotomía es el corte que se hace en el perineo para evitar un desgarro al pujar. Esta práctica médica se realizaba en todos los partos vaginales para ayudar al bebé a nacer. Sin embargo, hoy en día se sabe que una mujer puede dar a luz sin el auxilio de una incisión y que la falta de una episiotomía muchas veces no ocasiona un desagarro.

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La OMS no la recomienda en los partos vaginales espontáneos y es el personal sanitario el que evaluará en el momento del pujo si es realmente necesario hacerla. Puede que la necesites o tal vez no.

Todo esto no te lo contamos para asustarte, si no para que estés informada y preparada y nada te sorprenda. Y, recuerda, cada experiencia es única.

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