Este es el truco secreto para descansar adecuadamente después de la llegada del bebé

mama mirando dormir bebe
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Tienes un recién nacido en casa, y estás cansada, ¡claro que estás cansada! ¡Acabas de parir un bebé y ahora depende de ti que sobreviva, sería raro que no estuvieras agotada con todo esto! Cuando no duerme, come y cuando no come, duerme. Esto significa que puede pasar como 8 horas comiendo y las otras 16 durmiendo. Todo sería perfecto si lo hiciera de corrido, pero su cuerpo no está preparado aún para hacerlo, por lo que te toca adaptarte a sus necesidades.

Con lo anterior aclarado, de acuerdo a Vicki Lansky, autora de Getting Your Child to Sleep...and Back to Sleep (Hacer que su hijo duerma ... y volver a dormir) publicado por el sitio Parents, «No vas a dormir en toda la noche, entonces puedes estar cansada y enojada o simplemente cansada». Esto indica que es hora de dejar de obsesionarte por conseguir dormir y aprender a descansar cuando se puede. Toma el viejo consejo: duerme cuando el bebé duerma y olvídate de limpiar la casa, deja que lo haga alguien más, tu descansa y dedícate a criar a tu bebé.

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Básicamente tu vida se dividirá, al menos por los primeros 15 días, en 8 periodos de 3 horas que funcionarán más o menos así: despiertas a bebé y le alimentas, por aproximadamente 40 minutos a una hora, esto es alrededor de 20 minutos de cada seno. Le cambias y vuelve a dormir por casi 2 horas y vuelves a empezar. Paulatinamente pasas a 7 periodos de 3 a 4 horas cada uno, porque varían y al llegar al mes, serán 6 periodos de 4 horas.

La idea es ir extendiendo los periodos de dormir en la noche y alentar los periodos de vigilia y convivencia en el día. Ahora bien, cabe aclarar que tu bebé no trae un reloj y que le necesitas alimentar a libre demanda cuando siente hambre, no cuando a ti te conviene y se te acomoda. La única excepción sería si tiene bajo peso o fue prematuro, ya que se le ajusta la edad al llegar al momento en que debía de haber nacido y a partir de ahí se comienza el conteo de semanas y meses regulares.

Obviamente, necesitas prepararte tu comida y si tienes otros hijos o hijas necesitarás atenderles. Y bueno, necesitas tener una vida, así que tendrás que acostumbrarte por un tiempo a dormir de 3 a 4 siestas mientras tu bebé duerma o lo intente por las noches. O bien, si tienes pareja, pide ayuda y hagan turnos. Pídele que sea quien esté al tanto de las tomas nocturnas, puede solo despertarte para acomodarte al bebé a lactar, mientras sigues dormida, o puedes extraer la leche durante el día y que se las de en la noche. Sí, necesitan cooperar ambos padres en la crianza para que esta doble y triple jornada funcione para toda la familia.

crea una rutina de dormir para tus pequenos de acuerdo a estas 3 etapas de su vida4
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Los turnos también pueden dividirse en lunes, miércoles y viernes una persona, martes, jueves y sábados la otra y el domingo dormitan juntos los tres en la cama y se van acomodando según se necesite. O puede ser que tú atiendas a bebé de medio día a media noche y tu pareja de 4 am a 8 o 9 am (levantándose temprano y acomodando su horario laboral para acomodarse al esquema de atención matutina). Esto tomando en cuenta que el bebé duerma de media noche a 3 o 4 de la mañana de corrido y luego haga siesta larga de 9 am a medio día que despiertes.

En fin, que la idea es ser creativas con los horarios. Si estás en una familia uniparental, es momento de pedir ayuda a tu mamá, familia extendida, amistades y quien se preste, hasta la vecina si es necesario. La crianza es un trabajo en equipo y recuerda que no dormir puede ocasionarte graves consecuencias de salud.

Por último, recuerda que el primer mes de vida no es el momento en el que quieres imponer hábitos a tu bebé, así que haz todo lo que necesites y creas conveniente para lograr que duerma y duermas tú. No te angusties si tu abuelita te dice que la estás mimando mucho por tenerlo en brazos todo el día, o si te dicen que no deberías hacer colecho. Usa todo lo que tu intuición te diga, mecerlo, bailar, cantarle, ponerle ruido blanco, música relajante, nanas para dormir, llevarlo a pasear en coche o donde sientas que va a descansar. Aunque no duermas tú, la paz de verle dormir te ayudará a descansar un poco también.

Recuerda que esto también va a pasar, es solo un corto periodo de tiempo y en menos de lo que te das cuenta estarás durmiendo otra vez como antes de la llegada de bebé. Todo lo más complicado habrá pasado. Ya tendrás tiempo para nuevas preocupaciones, ¡como no dormir porque son más de las 10 de la noche y aún no llega!

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