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¿Tu bebé ya tiene sus primeros dientes? Te decimos cómo debes lavarlos

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El crecimiento de un bebé es algo fascinante. Cada día aprende algo nuevo y su cuerpo desarrolla otras habilidades, las cuales le permiten ser más independiente. Con el paso del tiempo nos damos cuenta de que su organismo es una maravilla y celebramos cada uno de sus logros.

Entre los cuatro y los siete meses de vida, los niños viven un importante proceso: la dentición, es decir, la aparición de sus primeros dientes. Además de ser relevante, este momento puede resultar un tanto incómodo para los pequeños, ya que les provoca comezón y malestar en general (aquí puedes conocer algunos remedios caseros para aliviar el dolor en su boquita).

Una vez que los dientes salen, es necesario que mamá ponga especial cuidado en su higiene, para evitar problemas de salud en un futuro. A continuación te decimos cuál es la técnica más recomendable para mantener la dentadura del bebé en buen estado.

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Primeros meses

Desde el momento en que aparecen los dientes, hasta los 12 meses de edad, es preferible no utilizar cepillo dental ni ningún otro accesorio. Debido a que la boca del bebé es delicada y las piezas dentales continúan saliendo, es mejor utilizar una gasa para limpiarlas.

Sólo tienes que humedecerla con agua hervida y frotarla con suavidad en sus dientes, mejillas y lengua. Asegúrate de limpiar los dientes tanto en la parte frontal como por detrás, así como las encías. Repite la operación dos o tres veces al día, procurando que sea después de su primer alimento del día, a media tarde y antes de dormir.

Su primer cepillo

Entre los 12 y los 18 meses los bebés se puede emplear un cepillo dental especial para bebés. Este debe ser pequeño, con sólo dos o tres filas de cerdas suaves y flexibles. Hay algunos modelos que se adaptan a la forma del dedo adulto, para que los papás puedan manipularlo más fácilmente dentro de la boca del niño.

Al principio no se recomienda utilizar pasta dental, pues en caso de que el bebé se la trague podría tener problemas de salud. Posteriormente puedes preguntar a tu dentista por las pastas dentales especiales para bebés, las cuales no contienen flúor (elemento que puede resultar tóxico para los niños más pequeños, en caso de que lo ingieran).

Una vez pasado el año y medio de vida, es posible utilizar pastas para dientes infantiles que sí tengan flúor, para proteger el esmalte de los dientes. La Academia Estadounidense de Dentistas (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda utilizar muy poca pasta dental (el equivalente a un grano de arroz).

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Ya es niño grande

Cuando el niño tenga tres años, es posible aumentar la cantidad de pasta (equivalente al tamaño de un chícharo). A esta edad puedes dejar que él se cepillo sólo -después de que tú lo hagas- para que comience a practicar y adquiera el hábito con más facilidad. Sólo asegúrate de que se enjuague bien y no se coma la pasta dental.

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A esa edad también pueden comenzar con el uso del hilo dental. En ese caso es recomendable acudir con el dentista para que sea él quien le enseñe la forma correcta de emplearlo. Además, si sus primeras visitas con el especialista son agradables (no asociadas con el dolor), será más fácil que lo vea como algo normal y no como una tortura.

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