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¿Tus hijos aún creen en Santa? Conoce las consecuencias negativas de la mentira más popular de todas

santa claus revisando su lista
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¿Seguro que no hay niños cerca de ti leyendo este artículo? ¿Seguro, segurísimo? OK, entonces sigue leyendo.

Es probable que recuerdes bien el momento en el cual descubriste que Santa Claus no existía (aunque el hombre en el que se inspiró sí fue real). Tal vez ya lo sospechabas o un compañero maligno en tu escuela te contó que en realidad eran tus padres. O tal vez sorprendiste a tus papás mientras escondían los regalos en su closet.

Como el ratón de los dientes, Santa es una de las mentiras más comunes, más grandes y más emocionantes en el mundo de los niños. Se dice que mentir es malo, que dar información falsa es engañoso e inmoral. Pero una mentirita que causará ilusión y alegría a los pequeños no puede tener graves repercusiones, ¿o sí?

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Enojo, decepción o tristeza: son diversas las emociones que sentiste cuando se reveló el misterio del hombre que vive en el Polo Norte. Pero ninguna de ellas fue alegría, eso seguro. Un estudio publicado en The Lancet Psychiatry en 2016 analizó las consecuencias que puede tener esta mentira en la relación padre-hijo.

Los autores, Christopher Boyle y Kathy McKay, sugieren que esta práctica tiene el potencial de perjudicar la confianza que despiertas en tus pequeños. Se trata de un engaño que requiere un compromiso a largo plazo; una mentira que dura años. Un razonamiento lógico que podría generar la idea: si me ha mentido de esa manera, ¿qué más podría estar inventando? Así, aparece la semilla de la desconfianza.

regalos de navidad
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La paternidad y la maternidad se basan en el amor y el respeto, por lo que la desconfianza es algo indeseable en dicha relación. Christopher Boyle explicó que el problema es todavía mayor cuando se utiliza a Santa Claus como un mecanismo para disciplinar. «Si te portas mal, Santa no te va a traer nada en Navidad». Ejercer un estilo de crianza en un invento de la cultura popular no construiría una base firme y duradera dentro de la familia.

Al final del día, no todos los seres humanos se convirtieron en terribles personas por creer en Santa cuando fueron jóvenes. Pero esta investigación nos brinda información relevante al momento de decidir dejar entrar a Santa a nuestro hogar o mejor dejarlo afuera en la nieve.

¿Feliz Navidad?: