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9 alimentos que pueden poner en peligro a tus hijos pequeños

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Cuando tenemos un niño pequeño en casa, siempre estamos al pendiente de que sus juguetes no contengan piezas pequeñas o que se zafen con facilidad, pues podría llevárselas a la boca y eso provoca un riesgo de asfixia.

Esa precaución que tomamos con los objetos también debemos aplicarla a la comida, pues existen algunos alimentos que por su tamaño y/o consistencia pueden atorarse en la garganta. Esto no significa que los niños no deben ingerir nunca estos ingredientes, sólo hay que vigilarlos mientras lo hacen y tener cuidado con el tamaño de las porciones.

A continuación te decimos cuáles son los alimentos que representan un riesgo, de acuerdo con estudios publicados en el sitio Pediatrics de la Academia Americana de Pediatría.

#1 Salchichas

Por su forma y consistencia, un pedazo de salchicha puede quedar atorado en la garganta de un pequeño. En el estudio, titulado Prevention of Choking Among Children (Prevención de asfixia entre los niños), los investigadores aseguran que “Son cilíndricas, del tamaño de las vías respiratorias y comprimibles, lo que permite que se atasquen firmemente en la faringe de un niño y obstruyan las vías respiratorias”.

En este caso, lo recomendable es cortar la salchicha en rodajas pequeñas y cada una de ellas partirla en mitades o cuartos, para que los trozos sean más pequeños.

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#2 Frutos secos

El pequeño tamaño de las almendras, cacahuates, nueces y pasas puede provocar que el niño se ahogue. Los pediatras recomiendan que los niños menores de 5 años no consuman frutos secos, pues antes de esa edad no mastican del todo bien y pueden pasarse los trozos completos.

“Absolutamente prohibido darle a los niños menores de 5 o 6 años frutos secos enteros, pues si se atraganta con ellos puede asfixiarse o bien presentar una lesión pulmonar por el aceite que destilan estos productos. Si tiene frutos secos en su casa, vigile que no estén al alcance de su hijo”, se puede leer en las conclusiones del estudio.

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#3 Caramelos y dulces duros

Su tamaño pequeño y la manera en que los niños acostumbran chuparlos o darles vueltas dentro de la boca, pueden provocar que el caramelo se vaya directo a la garganta y se atore. Lo recomendable es que los menores de 6 años no consuman caramelos o dulces duros.

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#4 Uvas

Al igual que los caramelos, las uvas pueden ser succionadas de manera accidental por el niño. Su forma cilíndrica y su consistencia pueden causar que la uva obstruya las vías respiratorias.

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#5 Zanahorias crudas

Como ocurre con los frutos secos, este alimento no se recomienda para los niños menores de 4 años. Antes de esa edad es mejor dárselas cocida o en puré, pero no cruda, pues la mandíbula y la dentadura de los pequeños aún no están preparadas para masticar la zanahoria correctamente.

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#6 Palomitas de maíz

En el caso de las palomitas de maíz, al masticarlas hay trozos muy pequeños que se pueden quedar adheridos a la garganta o el paladar del niño. Además, siempre existe el riesgo de que el pequeño encuentre un grano de maíz sin reventar y se lo lleve a la boca.

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#7 Mantequilla de cacahuate

Sobre este alimento, los investigadores del estudio concluyen: “De forma similar a los globos de goma, la mantequilla de cacahuate puede ajustarse a las vías respiratorias y formar un sello tenaz que es difícil de desplazar o extraer”.

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#8 Malvaviscos

De manera similar a la mantequilla de cacahuate, la consistencia blanda y pegajosa de los bombones los hace susceptibles de atorarse en la faringe y la laringe de los niños, provocando problemas para respirar. Al estar en contacto con la saliva, el malvavisco es aún más viscoso y difícil de tragar o retirar de la garganta.

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#9 Pan y galletas

Esto sólo aplica para los menores de 2 años. A esa edad la dentadura no es muy fuerte y al masticar pan o galletas se transforman en una especie de masa que puede quedarse en el paladar o la garganta del niño y obstruir las vías respiratorias.

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