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Cómo mejorar los hábitos de sueño

[[{"fid":"1261367","view_mode":"default", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] ¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Te levantas y te parece que no has dormido nada? Pues bien, si es así, es hora de mejorar los hábitos de sueño para descansar como tu cuerpo lo necesita. Hay muchos factores que inciden en la calidad de un buen descanso que van más allá de la cantidad de horas que dormimos: hay que tener en cuenta cómo nos vamos a dormir, qué hacemos antes de dormir, qué hicimos durante el día y hasta la manera cómo nos levantamos ese día.

En dormir profundamente las 8 horas diarias recomendadas e intenta ir a la cama siempre a la misma hora para acostumbrar tu reloj biológico. La próxima vez que te enganches con una película en televisión a la medianoche, por ejemplo, haz el esfuero de no mirarla, pues estarás sacrificando horas de descanso.

La misma hora de acostarse

[[{"fid":"1125188","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Como te decía en el consejo anterior, fijar una misma hora para acostarnos todos los días es una buena estrategia para acostumbrar nuestro cuerpo a hábitos de sueño saludables y estables. Es que cuando nos vamos a dormir a horas diferentes nuestro organismo se “marea” y se le hace imposible acostumbrarse a un patrón de sueño. Una vez que te hayas acostumbrado a dormirte a la misma hora  todos los días, tus ojos prácticamente empezarrán a cerrarse solitos en ese momento.

Incorpora una rutina

[[{"fid":"1125189","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Haz que el momento de ir a la cama sea un ritual. Por ejemplo, toma un baño caliente para ir relajando tu cuerpo, bebe una taza de té y llévate un libro a la cama. Con la práctica, esta rutina enseñará al organismo que estás próximo al momento de dormir y se preparará para ello, haciéndote conciliar el sueño mucho más rápido: te hace llegar a la cama con más sueño, en vez de estar media hora dando vueltas y vueltas esperando para dormir.

Piensa en tus hábitos diarios

[[{"fid":"1125191","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Si has dormido bien una noche, pero a la noche siguiente te costó conciliar el sueño y descansar correctamente, entonces hubo algo en tu día que alteró tu descanso. ¿Has hecho una sesión intensa de ejercicios inmediatamente antes de acostarte? ¿Has bebido mucho café durante el día? ¿No has comido lo suficiente? Revisa todas las actividades que has tenido, piensa si alguna de ellas es la culpable de no haber podido dormir el día anterior y cámbialas en consecuencia. Quizás allí encuentres las causas del insomnio.

¡Hazle caso a la alarma!

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Stockbyte/Thinkstock

En resumen, dormir ese par de minutos más no aporta nada en tu calidad de sueño y, por si fuera poco, nos da malhumor y más pereza a la hora de levantarnos. Lo ideal es levantarse en el primer sonido o bien tener despertadores más “naturales” como aquellos que disparan luz en vez de ruido o una alarma de vibración.

Ahora que sabes estos tips para mejorar la calidad del sueño, ¡ponlos en práctica! Así podrás dormir mucho mejor y contarás con más energía durante el día.