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Cómo prevenir lesiones practicando spinning

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iStockphoto/Thinkstock

El spinning no es sentarnos en una bicicleta, pedalear y ya está. Si creías eso, ¡te desafío a que vayas a una clase y lo compruebes por ti mismo! Este deporte, tan intenso y exigente como entretenido y sumamente efectivo para tonificar músculos y adelgazar, posee sus posiciones especiales, implica cambios de ritmo determinados y movimientos específicos. Es importante cumplir con ellas no solo para que el ejercicio nos de resultado -que es lo que todos buscamos- sino también para evitar lesiones y dolores.

¿Sufres molestias luego de tus clases? Quédate con cómo prevenir lesiones practicando spinning. Utiliza estos tips como complemento a lo que te diga tu instructor.

Atención a tus manos

[[{"fid":"1124306","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Si bien el spinning es un deporte en el que las protagonistas son nuestras piernas, y la zona inferior del cuerpo en general, las manos pueden sufrir varias lesiones, especialmente cuando se pedalea de pie. Para evitar dolores en las muñecas, asegúrate de mover las manos alrededor del manillar de manera de colocarlas en el lugar correcto según la posición de spinning que estés practicando (cada posición implica una postura específica)

Es importante también que tus manos estén ligeramente sueltas; con ello me refiero a que, mientras pedaleas de pie, no inclines el peso de tu cuerpo entero hacia tus manos sino de concentrarte en que el peso recaiga sobre tus pies. ¡De eso se trata el spinning!

Hombros y brazos

[[{"fid":"1124915","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Cuando comencé a practicar spinning me llamaba la atención que, al llegar a casa, no sentía el trabajo en las piernas sino ¡dolor en los brazos! Claramente estaba haciendo las cosas mal y mi instructor se encargó de aclarármelo. La recomendación es mantener brazos y hombros bajos y relajados, sin tesión: no cargues el peso de tu cuerpo en ellos, son las piernas las que deben trabajar.

De a poco

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Jupiterimages/Comstock/Thinkstock

Asegúrate que tus piernas y glúteos estén en constante movimiento manteniendo los pies apoyados, en vez de empujar hacia abajo con el talón y los dedos de los pies.

Técnica, no resistencia

[[{"fid":"1122079","view_mode":"preview", "type":"media","link_text":null,"attributes":{"class":"media-element file-default"}}]] Concéntrate en cada movimiento, siente el trabajo de tus músculos, aprende cómo llevar un pedaleo constante y esfuérzate para mantenerte en movimiento a lo largo de toda la clase. Recién a partir de allí ocúpate de aumentar tu resistencia e ir incrementando el ritmo de intensidad y velocidad en cada ejercicio. Es preferible comenzar de a poco y tranquilo para luego poder observar los avances y sus resultados. Créeme; empezar rápido y ansioso te hará abandonar al instante.

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