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¿Cómo reconocer y combatir la vaginitis bacterial?

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Juan Herrera - RF - Thinkstock

La vaginitis bacterial es una infección vaginal de origen bacteriano. Es muy común en las mujeres en edad reproductiva y se produce cuando hay un desequilibrio en la flora bacteriana de esa región, lo que permite el crecimiento de ciertos elementos patógenos.

Dichas bacterias son parte integrante del medio, solo que son dañinas en tal exceso.

Síntomas de la vaginitis bacterial

Los signos más frecuentes son:

  • Escozor o irritación en la zona genital.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Sangramientos claros de la vagina.
  • Olor desagradable (comúnmente reconocido como "de pescado") y flujos vaginales blanco-grisáceos.

Remedios para combatir la vaginitis bacterial

Si bien estos remedios son naturales, lo mejor es que consultes a un médico o especialista para que te asesore sobre cuáles con los más adecuados para tu caso particular.

Yogurt

Beber o aplicar directamente en la vagina. Se puede mojar un tampón en yogurt e introducirlo en la cavidad vaginal.

Ajo

El ajo tiene propiedades antibacterianas. Se puede tomar oralmente o aplicarlo en la vagina.

Caléndula

La caléndula es muy útil para reducir la inflamación que dicha condición causa. Basta poner 12 cucharadas de esta hierba en agua hervida, esperar a que se enfríe y poner directamente en la vagina.

Ácido bórico

Las duchas de ácido bórico ayudan a acidificar el pH de la zona.

Talcos

El exceso de humedad puede favorecer el desarrollo de la vaginitis bacterial. Para reducirlo, se recomienda usar talco regular, talco medicinal o talco preparado con hojas de margosa.

Dieta saludable

  • Ingiere abundantes frutas y verduras, e incorpora a tu dieta el aceite de semillas de lino.
  • Consume también alimentos no vegetarianos como carne, pollo y pescado.
  • Bebe agua con frecuencia.
  • Consume cereales integrales y bebe yogurt con regularidad

Otras sugerencias

En este trastorno, como en la mayoría de las infecciones, es importante mantener una buena higiene. Ten mucho cuidado cuando laves la zona anal, pues puedes expandir bacterias intestinales dentro de la vagina.

Lo más recomendable es que hagas un hábito de asearte diariamente con agua hervida y jabón, para que mantengas limpia la zona genital y se reduzca cualquier olor desagradable.