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Combate las enfermedades cardiovasculares con una buena alimentación

Si eres un visitante frecuente de VivirSalud ya deberías tener bastante claro a qué nos referimos cuando hablamos de llevar una correcta alimentación. De todas formas, nunca viene mal un repaso y aprovecho el hecho de encontrarme con un artículo respecto a este tema en un sitio derivado de la American Heart Association. En este artículo se pretende mostrar como una dieta correcta es el mejor camino para combatir las enfermedades cardiovasculares.

Si todavía te quedan algunas dudas al respecto no desperdicies esta oportunidad de conocer en qué se basa verdaderamente una alimentación saludable. Empecemos aclarando que el hecho de que comas mucho no significa que te estés alimentando correctamente. Para obtener los nutrientes que necesitas debes consumir frutas y verduras, productos de grano entero y productos lácteos bajos en grasa. La American Heart Association recomienda el consumo de una variedad de comidas de cada uno de los grupos de alimentos básicos.

Las frutas y verduras son ricas en vitaminas, minerales y fibras y bajas en calorías. Por lo tanto, integrar estos alimentos a nuestra dieta nos ayudará a controlar nuestro peso así como a nuestra presión arterial. Los alimentos integrales, por otra parte, contienen fibra que pueden disminuir el nivel de colesterol en la sangre. Además, nos sacian con facilidad, lo que los convierte también en buenos aliados de nuestra figura.

La American Heart Association nos realiza otra recomendación que quizás ya hayas escuchado: comer pescado dos veces a la semana. Se ha comprobado que los ácidos grasos omega-3 que contiene el pescado pueden reducir el riesgo de muerte por enfermedades coronarias. El salmón, la trucha y el arenque son las opciones más ventajosas en este sentido. El resto de las carnes siempre deben ser magras y las aves debemos consumirlas sin piel.

Por último, y con el objetivo de cuidar la salud de nuestro corazón, se recomienda reducir la cantidad de alimentos que contienen aceites vegetales parcialmente hidrogenados (por ejemplo, la margarina). Además, procura preparar tu comida con la mínima cantidad de sal. Seguir estas recomendaciones será una forma inteligente de promover cambios a largo plazo para tu salud.