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Cómo conservar los alimentos

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iStockphoto/Thinkstock

Después de comprar comida en el mercado y gastar alguna cantidad para la cena, es evidente que el sobrante, aún fresco y crudo, tendrá que ser preservado de alguna manera para poder aprovecharlo en el futuro, es aquí cuando surge la pregunta de cómo conservar los alimentos.

La más conocida y quizás también la más antigua es la congelación, someter los alimentos a muy bajas temperaturas para que su proceso de descomposición se haga mucho más lento. Si bien este método puede ser muy útil para pequeñas cantidades, no es práctico a la hora de conservar alimentos en porciones grandes, por lo que se aconseja distribuir la comida en recipientes separados para poder almacenar el alimento con mayor comodidad.

Un trozo de carne de buen tamaño puede ser cortado en varios más pequeños, por ejemplo en aquellos que se consumirán en cada cena durante una semana. De este modo se expone menos a los elementos del ambiente, retrasando aún más la descomposición al evitar la acción de congelar-descongelar-congelar la misma porción.

Las frutas tienen otras opciones además del hielo, pueden ser preparadas en forma de jaleas o mermeladas que luego se guardan en recipientes de vidrio, previamente desinfectados con agua caliente y que luego se cierran tan herméticamente como es posible. Esta práctica, popular en el pasado, no ha perdido su utilidad en el presente. Es excelente para disfrutar el sabor de una fruta de temporada incluso meses después de su cosecha.

El perejil y la menta, si bien no son alimentos en sí, pueden conservarse luego de secarlos al sol sobre algunas hojas de diario. La clave en la preservación de los alimentos está en la humedad, que alberga las condiciones de vida necesarias para que las bacterias se reproduzcan y deterioren la comida.

Si se recuerda extraerla, así como esterilizar las frutas y las verduras, con un baño de vapor para luego llevarlas al agua fría con el objetivo de bajar su temperatura, antes de congelarlas, se tendrán posibilidades bastante buenas de conservar la comida de más durante un largo período.