explora

El Palacio de la Aljafería

El Palacio de la Aljaferia 1
Pedro Antonio Salaverría Calahorra/iStock/Thinkstock

El Palacio de la Aljafería, que data del siglo XI, es un edificio fortificado ubicado en la vega del Río Ebro, Zaragoza (España), recuerdo de la arquitectura árabe de la época de los pequeños reinos o Taifas en los que se dividió el antiguo Califato de Córdoba. La parte que refleja el arte mudéjar fue declarada Patrimonio de la Humanidad, en el año 2001, por la UNESCO.

Un edificio que fue cambiando

Luego que los Reyes Católicos reconquistaran Zaragoza, el Palacio de la Aljafería sufrió varias reformas para adaptarlo al gusto de ellos y hacia fines del siglo XVI fue convertido en fortaleza. Tras varias modificaciones más y una restauración a mediados del siglo XX, consiguió su aspecto actual y alberga hoy en día a las Cortes de Aragón.

El Palacio de la Aljaferia 2
Kairos69/iStock/Thinkstock

La construcción más antigua del Palacio de la Aljafería es la llamada Torre del Trovador, un enorme rectángulo de cinco pisos de alto de fines del siglo IX; con admirables arcos en forma de herradura que recorren toda la primera planta y parte de la tercera. Su utilidad era la de vigilancia y defensa, de ser necesario. Fue integrada luego al palacio y se la usó como torre del homenaje, hasta que a fines del siglo XV se transformó en reclusorio de la Inquisición.

Historia, arte y arquitectura

Tomando como modelo los castillos que se levantaban en ese entonces en el desierto entre Siria y Jordania, el Palacio de Aljafería posee una planta cuadrada en la que todas las dependencias dan hacia un patio central (Patio de Santa Isabel) con fuentes y naranjos, rodeado de galerías con arcos lobulados. En este caso en particular el sector norte contaba con un piso superior y en el ala oriental había una mezquita privada que contaba con un mihrab, pequeña habitación precedida por un arco, que indica la dirección en la que está situada La Meca y es hacia donde deben mirar quienes elevan sus plegarias.

El Palacio de la Aljaferia 3
MadrugadaVerde/iStock/Thinkstock

El increíble palacio tenía en su mejor época todos los relieves de yeso policromados y había gran profusión de dorado, ello sumado a los zócalos y capiteles que eran de alabastro, la fina madera del techo y los pisos de mármol proporcionaban al conjunto una belleza que maravillaba a quienes lo visitaban.

El paso del tiempo y los distintos avatares por los que debió atravesar le han hecho perder parte de la decoración original pero su estructura permanece intacta. Partes de las decoraciones que poseía el Salón Dorado pueden admirarse en el Museo de Zaragoza, afortunadamente.

El Palacio de la Aljafería se trata de una apasionante visita para los amantes de la historia, del arte y la arquitectura, donde las tres se aunaron para legar esta magnífica obra a la posteridad.

¿Habían escuchado sobre el Palacio de la Aljafería? ¿Visitaron el sitio?