explora

Kyoto: un pilar de la cultura japonesa

Kyoto
SeanPavonePhoto - RF - Thinkstock

Kyoto no es la capital económica de Japón, pero sí la capital turística y la ciudad histórica más importante del país (además comparte con la capital las mismas sílabas fonéticas, solo que invertidas). En Kyoto sobreviven los elementos fundamentales de la antigua cultura japonesa: sus templos, su arquitectura, sus jardines y la manera de los antiguos japoneses de interactuar y convivir con la naturaleza.

Esto hace que sea una de las ciudades más hermosas y encantadoras de Japón. Ofrece 1700 templos budistas para visitar, 300 santuarios shinto, y varios palacios imperiales y casas tradicionales que retratan de la manera más pura y auténtica la cultura japonesa. La primera vista de Kyoto, cubierta de modernidad y tecnología, puede desentonar con esta descripción, pero es cuestión de sumergirse por los pequeños poblados para descubrir los tesoros de la ciudad.

Una de las atracciones de Kyoto es el jardín Shosei-en. Al igual que los demás jardines está dispuesto para ser recorrido en un solo sentido, durante el cual podrás disfrutar de coquetas casas de té, estanques, pequeñas cascadas y puentes de piedra. Sin dudas querrás tener un hogar rodeado de un jardín como este...

Shosei en
Steven Cheung - RF - Thinkstock

Otro jardín para visitar en Kyoto es el Jardín Botánico, fundado en 1924 y ubicado frente al Río Kamogawa. El Jardín Botánico ocupa 240.000 metros cuadrados; es uno de los mayores jardines botánicos de Japón y contiene 12.000 tipos de plantas.

Kyoto cultura japonesa 01
Sarah Franklin/iStock/Thinkstock

Dentro del conjunto de templos, un muy buen representante es el de Sanjusangendo. Se posa sobre una enorme estructura de madera, y su recorrido (que debe hacerse descalzo) es poco iluminado, y lleva de repente a un ejército de estatuas doradas y brillantes del dios Kannon, que generan una escena deslumbrante.

Kyoto cultura japonesa
Tamamura Kozaburo/Wikimedia

Otro muy buen templo para visitar es el templo shintoInari. Recorrerlo no es fácil porque el camino es muy empinado y cansador, pero está rodeado por toriis, las clásicas arcadas japonesas, de un intenso color anaranjado que generan un clima único.

Inari
SeanPavonePhoto - RF - Thinkstock