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Malos hábitos para corregir en los niños

Malos habitos para corregir en los ninos
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Si nuestros niños han adquirido un mal hábito o una mala costumbre, ésta puede sacarnos de quicio, de eso no hay dudas. Corregirlo puede ser difícil, ¡pero no imposible!

Aquí te enumeramos pequeños malos hábitos para corregir en los niños, hábitos de la vida cotidiana que nuestros niños adquirieron casi sin que nos diéramos cuenta y que tanto pueden molestar.

Si interrumpe cuando estás hablando

Pequeña pero gran molesta costumbre, que debo reconocer, mi hija menor tiene. Le gusta acaparar la atención casi todo el tiempo, incluso cuando hablo por teléfono con mi hermana. Por momentos, puede llegar hasta ser intolerable, porque uno siente que no tiene el derecho ni de hablar cinco minutos con otra persona que no sea ella.

Según el psicólogo Jerry Wyckoff, coautor del libro Cómo llevar a su niño de un no a un sí, cuando estés por tener una charla con un amigo, explícale que durante ese momento no debes ser interrumpida y dale una actividad para que se sienta ocupado.

Si insiste en interrumpirla, siéntalo en algún lugar y vuelve a repetirle que estás ocupada y que cuando termines, la escucharás. Así hasta que termines tu conversación, de esta manera sabrá que no consigue nada interrumpiéndote.

Malos habitos
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Si juega demasiado brusco

Jugar con esmero y pasión está muy bien, pero sin llegar a la violencia. Si notas que en sus juegos con otros amigos o sus hermanos, repite conductas como dar fuertes empujones, pellizcar o algunas sutiles actitudes agresivas, no debes permitirlo, porque podría acostumbrarse a la idea que lastimar a las personas es aceptable. Enséñale que puede manifestar su molestia informándoselo a su compañero de juegos o interrumpiendo el juego.

Si pretende que no escucha cuando le pides algo

¡Cuántas veces nos cansamos de escuchar nuestra propia voz diciendo o pidiendo lo mismo varias veces! Repetimos tres o cuatro veces que es hora de bañarse, ya la última vez, a viva voz, por no decir a los gritos; llamamos a comer durante diez minutos y como consecuencia debemos volver a calentar la comida; rogamos, casi como una súplica sollozante, que ordenen su cuarto, hecho practicamente un campo de batalla.

¡Es hora de recuperar las riendas de nuestros caballitos desbocados! Una sola vez diremos las cosas y nos encargaremos de hacer contacto visual y que nuestro niño entienda, y nos haga saber que así fue, lo que le estamos pidiendo. Además, le aclararemos que de no hacerlo, tendrá una reprimenda, elige la que más le importe a tu pequeño, como por ejemplo, un día sin computadora. Si tuviste que repetirle el pedido dos veces serán dos días sin computadora. Y así sucesivamente. Te puedo asegurar que a los cinco días sin computadora, el problema de sordera temporal de tu hijo se habrá solucionado.

Como dije al principio, cortar los malos hábitos en los niños no es tarea fácil, pero no es imposible. Requiere amor, responsabilidad y paciencia, como la mayoría de los actos que conlleva esta misión por la que optamos en la vida que es la de ser padres.