¿Cómo dar instrucciones a los niños de manera efectiva?

Todos hemos pasado alguna vez por esa situación en la cual pedirle a un hijo que haga una tarea se vuelve un imposible. Y si bien las causas pueden ser muchas, lo cierto es que muchas veces no tenemos la mejor forma para lograr ser comprendidos. No necesariamente un niño debe conocer los códigos verbales de las instrucciones que damos. Por tanto, estas deben ser expresadas de modo que los pequeños puedan entenderlas. Veamos algunas recomendaciones para dar instrucciones a los niños de manera efectiva.

Lograr la atención de los hijos

Antes de darle una instrucción a un niño es muy importante lograr atraer su atención. Mantente a no más de 30 centímetros para que pueda escuchar tu voz a un volumen normal y con tono calmado. Tu hijo debe entender que estás hablándole. Puedes llamar su atención diciendo su nombre o mirándolo fijamente a los ojos.

Ser claros y concisos

Es importante ir directamente al grano y dar instrucciones cortas. Mientras menos palabras uses, mejor será. Recuerda que los niños están siempre aprendiendo a hablar, así que muchas palabras harán que le sea difícil entender el mensaje. Las instrucciones deben ser claras y concisas, libres de ambigüedades.

Dar una sola instrucción por vez

Nunca le des a tu hijo una lista de tareas. En estos casos, los niños pueden olvidar lo que se les ha pedido, no entender o simplemente sentirse abrumados. Es mejor dar una sola instrucción por vez.

Ser realistas

Lo mejor cuando queremos pedirle a nuestro hijo que haga una tarea es ser realistas. No des ordenes que sepas que el niño no pueda cumplir. Hay una serie de actividades que un pequeño aún no puede realizar, así que como dice un refrán: “no le pidas peras al olmo”. Las instrucciones deben ser sobre la base de aquellas tareas que ya el menor ha logrado alcanzar.

Ser positivos

Es preferible decirle al niño qué queremos que haga y no aquello que no deseamos. Cuando le dices a un pequeño que no realice alguna actividad específica (“no saltes”), dejamos abierta otras muchas opciones (correr, brincar, etc.). En cambio, al ser positivos y decirle lo que esperamos de él (“por favor, camina”) estamos dando esa única alternativa.

No pedir sino decir

No le pidas a tu hijo que haga una tarea, en su lugar, dile con voz firme y amable lo que quieres que realice. No le digas: “¿te gustaría recoger tus juguetes?”. Ello implica que el menor tiene una alternativa. Es mejor decir directamente: “recoge tus juguetes, por favor”. Siempre recuerda tratarlo bien.

Recompensar la buena conducta

Una vez que el niño cumple con sus instrucciones, es muy bueno elogiarlo por hacer lo correcto. Mientras más recompensamos las buenas conductas de los pequeños, más estos las repiten en el futuro.

Recuerda que muchas veces la forma en que nos dirigimos a nuestros hijos atentan contra la eficacia de una instrucción. Sigue las recomendaciones indicadas y estamos seguros de que poco a poco tu pequeño irá aprendiendo a seguir las reglas y a realizar sus tareas de manera efectiva.