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¿Qué es el botulismo infantil?

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iStockphoto/Thinkstock

El botulismo infantil es una enfermedad que se produce en la infancia si el niño ingiere una bacteria que produce toxinas en el organismo. Aunque no es frecuente, cuando sucede resulta muy severa, causando debilidad muscular y problemas respiratorios. La miel posee unas esporas que dan lugar a este trastorno, por lo cual no es recomendable suministrársela a los bebés antes del año de vida.

Síntomas del botulismo infantil

Los síntomas del botulismo infantil aparecen de 3 días a un mes después de que la espora entre en el cuerpo del bebé. El primer desorden que se produce son los constipados, pero tiende a confundir a los padres pues muchas otras dolencias pueden causar esta misma señal. Por esa razón, es importante correr al médico ante cualquier desajuste del sistema digestivo.

Los otros síntomas del botulismo en los niños son:

  • Expresión del rostro apagada
  • Inapetencia y debilidad para chupar
  • Quejidos débiles
  • Inactividad
  • Dificultad para tragar
  • Debilidad muscular
  • Problemas respiratorios

Tratamiento del botulismo

El botulismo infantil no debe ser tratado en casa; es una enfermedad que lleva hospitalización inmediata por la gravedad de sus consecuencias. Con el tratamiento médico se limitan los daños que la toxina pueda causar.

Se nutre al niño por vía intravenosa y se le pone oxígeno para respirar. Por otra parte, se le suministra un medicamento antitoxina que les permite recuperarse rápidamente y permanecer poco tiempo hospitalizado.

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Hemera/Thinkstock

Prevención del botulismo

Las esporas que causan el botulismo se encuentran diseminadas en el medio ambiente, en el aire y el polvo. En realidad, aún no se tiene explicación de por qué algunos niños contraen la enfermedad y otros no.

Sin embargo, sí se sabe con certeza que la miel es una fuente probable de dicho germen, de manera que no se debe suministrarles este producto hasta que hayan cumplido el año, momento en que sus sistemas digestivos están ya maduros. Asimismo, consulta siempre con el pediatra antes de comenzar a darle nuevos alimentos al bebé.

Si bien no tenemos una forma definitiva de evitar que un bebé contraiga el botulismo, es importante reducir los riesgos que pueden favorecer su aparición. Mantente alerta y vigilante a cada síntoma que manifieste tu pequeño y consulta con el médico para salir de dudas.

Recuerda que el botulismo infantil puede ser curado y mientras más rápido le demos solución mejor será para la salud del niño.