mujer

Estrategias educativas para evitar los castigos físicos

147662995
iStockphoto/Thinkstock

Muchos padres, voluntaria o involuntariamente, tienden a pegarles a sus hijos con el fin de que obedezcan las normas de disciplina. Investigaciones recientes confirman que los castigos físicos tienden a perpetuar la violencia en los niños y a reducirle su autoestima. Los golpes les enseñan a usar la agresividad como vía para alcanzar sus objetivos.

En lugar de golpear a los hijos para que se comporten adecuadamente, debemos implementar algunas estrategias positivas que cultiven en ellos comportamientos saludables. He aquí algunas.

No le pegues a tu hijo, trata de calmarte

Si los padres pierden control sobre sus emociones, los niños estarán más propensos a aprovecharse de ellos. Así pues, el silencio es la clave. Toma distancia y cálmate. Eso te ayudará a tomar control nuevamente de la situación.

Tómate un tiempo para ti mismo

Cuando los padres no tienen tiempo para dedicarse a sí mismos, son más proclives a pegarles a los hijos. Se sienten agotados y tensos. Por ello, es importante que reserven momentos para leer, caminar, hacer ejercicios, rezar, conversar con algún amigo, etc.

149076122
iStockphoto/Thinkstock

Sé amable pero firme

Una situación muy frustrante que descontrola a los padres fácilmente y les hace zurrar a sus hijos resulta cuando estos últimos no escuchan sus repetidas órdenes, especialmente si las toman a la ligera.

La mejor solución es agacharse hasta el nivel del niño, hacer contacto visual, tocarlo suavemente y decirle en tono suave pero firme una frase corta. Nunca le muestres tu impotencia.

Dale opciones al niño

En lugar de pegarle al menor, es mejor brindarle alternativas. Por ejemplo: “¿Te gustaría seguir jugando con la comida o prefieres irte de la mesa?”. Si sigue jugando, pídele que se retire. Deja que el pequeño regrese solo si obedece tus normas.

Explícale las consecuencias lógicas de sus actos

No amenaces a tu hijo con castigos físicos. Explícale tu punto con razones lógicas. Si le das a un niño después de que rompió la ventana de un vecino, solo lo estás deteniendo en ese momento. Tratará en lo adelante de esconderse de ti para cometer otra travesura y no recibir una zurra.

Lo inteligente es enseñar al niño a tomar conciencia del daño realizado y a responsabilizarse por lo que hizo.

140468870
iStockphoto/Thinkstock

Compensaciones

Cuando un niño viola un acuerdo, los padres tienden a castigarlo. Permítele a tu hijo corregir errores si se equivoca. Dale tiempo y oportunidad para que cumpla medidas correctivas y se gane tu confianza.

Evita los conflictos

Los niños insolentes suelen provocar que sus padres les abofeteen. En este tipo de situación lo mejor es tomar distancia inmediatamente. No abandones la habitación enojado o abatido. Con mucha calma se le dice al menor: “Estaré en la otra habitación cuando quieras hablar conmigo respetuosamente”.

Informa a los niños con antelación

Muchas veces las pataletas sacan a los padres de sus cabales. Pero lo que debemos entender es que ese tipo de respuestas infantiles se producen cuando los niños se sienten desinformados o impotentes en una situación determinada.

En lugar de decirle al pequeño que hay que irse ya de casa de su amigo, dile que te marcharás en cinco minutos. Ello les permite a los niños completar la tarea que están haciendo y alistarse mentalmente para marcharse.

Si sigues todos estos consejos, es muy probable que logres reducir al mínimo las situaciones tensas y las beligerancias con tu hijo, evitando la violencia física y logrando una comunicación mejor y una educación mucho más positiva y eficaz.

Más sobre educación infantil en: Cómo educar a mi hijo (I) y Cómo educar a mi hijo (II).