mujer

Ejercicios de Kegel en el embarazo y posparto

Ejercicios de kegel en el embarazo y posparto 3
altrendo images/stockbyte/thinkstock

Los ejercicios de Kegel durante el embarazo y posparto están muy recomendados, ya que se encargan de fortalecer los músculos pélvicos -los encargados de sostener la uretra, vejiga, útero y recto-. El inventor fue el médico Arnold Kegel, como una solución fácil y eficaz a la incontinencia urinaria en las mujeres, algo bastante común luego de dar a luz.

Beneficios de los ejercicios Kegel

Arnold Kegel, ginecólogo, se podría decir que fue el inventor de los ejercicios Kegel. Fue en 1940 cuando los empezó a recomendar a todas aquellas mujeres que habían dado a luz recientemente, para poder así evitar la incontinencia urinaria, un problema que afecta al 70% de las mujeres durante el embarazo o luego del parto. También reducen las posibilidades de incontinencia anal, algo menos común pero que igualmente puede suceder.

Ejercicios de kegel en el embarazo y posparto 2
goodshoot/thinkstock

Como mejora la circulación de la zona, evita que se formen hemorroides, y acelera la curación luego de una episiotomía o un desgarro durante el parto. Además, por si fuera poco, el mantener los músculos de esa zona fuertes ayudan a que el sexo sea más agradable.

¿Cómo hacer ejercicios Kegel?

Para hacer los ejercicios de Kegel, primero debemos tener la vejiga vacía. Debes imaginarte que estás intentando frenar el flujo de orina y los gases al mismo tiempo: es una sensación como de apretar y levantar.

Si las primeras veces no estás segura si lo has conseguido, lo mejor que puedes hacer es insertar un dedo limpio en la vagina, si sentimos presión estamos haciéndolo de la forma correcta.

No debemos apretar el abdomen, las piernas, contener la respiración, solamente los músculos pélvicos deben contraerse. Podemos poner una mano en el vientre para comprobar que mientras hacemos estos ejercicios permanece relajado.

En los primeros intentos, debemos contraer los músculos tan solo unos segundos antes de aflojar, y relajarse unos segundos más. A medida que los músculos se hacen más fuertes, puedes pasar más tiempo con ellos contraídos. Hazlo unas pocas veces al día, y luego ve aumentando la cantidad de repeticiones.

No debes parar nunca de hacer ejercicios, aunque ya no estés embarazada, ya que te ayudará en muchos sentidos a lo largo de tu vida, especialmente mientras más mayor seas. De esta forma, no perderás el tono muscular del suelo pélvico y te ahorrarás muchos problemas.

¿Conocías los ejercicios de Kegel para el embarazo y posparto? ¿Los has practicado? ¿Cómo te han ayudado durante el embarazo y el parto?