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Fases del trabajo de parto

Más allá del deseo y la ganas de tener a su bebé en brazos cuanto antes, el parto es una instancia que genera ansiedad, nervios, tensión y hasta miedo en toda mujer que se encuentra a punto de dar a luz. Además, tampoco existe un manual que nos indique cómo vivir un parto: cada parto es único y cada mamá lo vivirá a su manera. De todos modos, un parto generalmente implica tres fases con características determinadas. Conocer las fases del trabajo de parto es una guía para que toda madre se prepare para dar a luz a su bebé.

¿Cuáles son lasfases del trabajo de parto?

La primera fase: aquí aparecen y se refuerzan las contracciones hasta abrir el cuello del útero. Esta primera fase se subdivide en el trabajo temprano, el trabajo activo y la fase de transición.

En la primera etapa de esta primera fase, la mujer siente que el cuello de su útero comienza a dilatarse de a poquito a través de suaves contracciones que pueden durar segundos o un par de minutos. Luego, en el trabajo activo, las contracciones se vuelven más frecuentes y dolorosas lo cual indica que el cuello del útero se sigue dilatando todavía más. Y por último, en la fase de transición, las contracciones fuertes permanecen, el cuello de útero se abre por completo y la madre ya siente la necesidad de pujar.

La segunda fase: aquí se produce el nacimiento propiamente dicho.

La madre expulsa lentamente a su bebé a través de la vagina. En mujeres que ya han sido madres, esta fase puede durar tan solo 10 minutos mientras que en las primerizas puede llevar horas. Una vez que la vagina se abra, sentirá la cabecita del bebé entre las piernas y notará que comienza a moverse. También la mamá sentirá fuertes contracciones, pero ¡no tiene que desesperarse! La clave está en respirar lentamente y pujar y pujar cada vez que sienta un impulso.

La tercera fase: aquí se libera la placenta.

Apenas nace el bebé, se inicia esta tercera fase. Si bien son más suaves que en las anteriores fases del trabajo de parto, las contracciones vuelven a aparecer y la madre sentirá la necesidad de volver a pujar para despegar la placenta del útero y finalmente expulsarla a través de la vagina. No obstante, en algunos hospitales aceleran el proceso de eliminación de la placenta con una inyección, evitando que la mujer tenga que pujar. Una vez terminada la fase, la partera examinará la placenta y comprobará si tanto la mamá como la criatura recién nacida se encuentran bajo control.