mujer

Estimulación temprana del niño

Para que los bebés se familiaricen y se desarrollen sanamente en este nuevo mundo que los rodea, es importantísimo que sus padres potencien su desarollo motriz, cognitivo, social y emocional a través de la estimulación temprana del niño. La estimulación temprana de los sentidos, las emociones y movimientos de los más chicos es lo que ellos necesitan para que desarrollen sus capacidades y así aprendan a desenvolverse en la vida.

Con este importante objetivo, los padres deben emplear ciertas técnicas como, por ejemplo, las que te presentamos a continuación.

Estimula los sentidos. Es necesario activar los cinco sentidos, pues todo lo que el bebé vea, toque, huela, saboree o escuche ya es información que el cerebro del pequeño procesa ante cada estímulo. En el caso de la vista, las primeras neuronas de la visión se forman durante los primeros meses de vida por lo tanto estimular el sentido de la vista es crucial para el desarrollo de su visión. También es necesario que se familiarice con el tacto: juguetes con diferentes texturas son una opción para que los niños puedan experimentar con ellas.

Música y baile. La música es una buena forma de estimular el funcionamiento del cerebro, pues mejoran el razonamiento espacial-temporal y ayuda al apredizaje de conceptos matemáticos. Con las canciones, los bebés también se van familiarizando con la lengua y, al compás de la música, se desarrolla el patrón motriz.

Habilidades motoras. La constante repetición de las habilidades motoras incrementa las conexiones neuronales, lo cual ayudará al bebé a desarrollar actividades como caminar. También es necesario que aprenda habilidades motoras más sencillas, como presionar los botones de algún juguete o sonajero o cualquier objeto que permita la coordinación ojo-mano. Estimular los músculos más pequeños es beneficioso para impulsar las áreas motoras del cerebro.

Afecto y amor. Nada va a ser suficiente sin el amor de los padres. Cuanto más mimado y querido sea el niño desde pequeño, más seguro e independiente será cuando sea mayor. Los abrazos y besos ayudan a que el niño libere ciertas hormonas necesarias para su crecimiento y desarrollo. Además, los libera del estrés.