¿Tengo una relación sana o enferma?

Relacion sana o enferma
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Hay ocasiones en que la vida de pareja se torna difícil. No tiene por qué ser un comportamiento determinado, otras veces sí es algo concreto.

La peor parte llega cuando no hay nada diferente pero empiezas a tener la sensación agobiante de que algo no funciona. Bromas que te parecían normales te ponen al borde del llanto, miradas que te hacen un nudo en la garganta. Si intentas hablarlo y te escucha, te parece que ni así te entiende; si te dice que son «cosas tuyas» y no le da más importancia, te sientes ignorada.

Entonces, recuerdas todo lo que dice la prensa y se ve en la tele sobre parejas, comparas con las “pelis” de amor y te preguntas: ¿Tengo una relación sana o enferma?

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Relación enferma-relación enfermiza

Que una relación no pase por su mejor momento no la convierte en una relación ni enferma ni, lo que es peor, enfermiza. ¿Qué diferencia hay entre una relación sana, una relación enferma y otra enfermiza?

Una relación enferma es una relación descuidada (tu pelo puede tener las puntas abiertas pero no necesitas raparte la cabeza para arreglar eso, ¿no?) que necesita atención y cariño para que se recupere y vuelva a satisfacer a sus dos partes.

Una relación enfermiza es aquella que, por algún motivo, sólo se sustenta en la infelicidad de una o las dos personas y que si continúa nunca hará felices a las dos partes.

Una relación sana es la que sabrás si tienes con los detalles que te damos a continuación.

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Características de una relación sana

  • Las dos personas os sentís cómodas con esa relación la mayor parte del tiempo, os divertís juntas y os lo hacéis saber la una a la otra.
  • Sientes que eres respetada en todo momento y respetas a tu pareja, por encima de las diferencias puntuales.
  • Sois francos y os tenéis confianza. No hay medias verdades ni miedo a decir las cosas por parte de ninguno de los dos.
  • La relación es justa. No hay desequilibrios de poder entre tú y él. Las cosas de importancia se deciden entre ambos y no hay siempre una misma parte “que se sale con la suya”.
  • Tanto tú como él estáis satisfechos con el reparto de los roles en la intimidad, en el trabajo y en el hogar o la familia (quién hace qué, como se organiza la rutina de las labores domésticas, el cuidado de los hijos...)
  •  Hay una buena comunicación. Es buena, si así al sentís. No hay un parámetro exacto de qué sea una comunicación óptima, para cada pareja es distinta.

Si alguno de estos puntos falla por parte tuya o por parte de la otra persona, deberéis esforzaros en mejorarlos. Si fallan todos por alguna de las dos o las dos partes, quizás la relación necesite un buen rapado al cero.

Y tú, ¿qué crees que necesita la salud de una pareja

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