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Abandonó su casa para competir en Tokio 2020: la historia de la mexicana Gaby Agúndez

Ser atleta olímpico es el sueño de muchos niños y adolescentes, y aunque es claro que tras la fama existe un arduo entrenamiento, a veces hay desafíos más fuertes.

Sólo los atletas más capaces y prometedores llegan a los Juegos Olímpicos, pero incluso ellos tienen que hacer sacrificios inimaginables a los ojos de los demás, los cuales no se limitan a desvelos, desmañanadas, o una dieta específica.

En los Juegos Olímpicos más recientes, el sacrificio de la mexicana Gabriela "Gaby" Agúndez es uno de los más mediáticos. No es para menos: para llegar a Japón hoy día, ésta deportista de 20 años, apostó toda su vida desde pequeña.

La pasión más grande para Gaby y su objetivo desde siempre, es convertirse en una de las mejores clavadistas del mundo. La noción está clara desde su infancia temprana, y a los 10 años, hizo su primer gran sacrificio.

Con sólo una década de vida, Gaby Agúndez se separó de su familia y dejó su hogar natal en La Paz, Baja California Sur.

Inspirada en aquel entonces por los logros de la atleta Paola Espinosa, la pequeña Gaby se dirigió a perfeccionar sus habilidades en la Ciudad de México, eso sí: muy lejos de sus padres.

Con tal de no opacar el sueño de su hija, los padres de Gaby le permitieron partir junto a su entrenador a la Ciudad de México

Claro que en la ciudad capital no todo fue fácil, y aunque por un tiempo decidió regresar a casa, con el tiempo cambió de entrenador y se puso en manos del destacado cubano Yunieski Hernández.

.Eso sí: cuando acabe el más reciente hecho deportivo, Gaby volverá a irse de la capital para estar junto a su familia, y además se dedicará a estudiar psicología.

¿Sigues la travesía de Gaby Agúndez en los Juegos Olímpicos más recientes?, ¿tienes noción de ellas desde antes de este exitoso encuentro? ¡Sinos en los comentarios!

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