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10 cosas que el cine nos llevó a creer que eran fáciles de hacer ¡y no lo son!

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20th Century Fox

Cuando el cine no era un éxito comercial se hacían producciones bastante básicas: personas saliendo de algún lugar, personas montando un caballo o personas comiendo. Todo parecía una fotografía con movimiento. Obviamente, a los espectadores les aburrió ver lo mismo y los cineastas se vieron forzados a mostrar cosas increíbles.

De esa manera nació el trucaje, un estilo cinematográfico que sobrepone imágenes sobre otras reales, es decir, manipula lo que ves. Comienzan a aparecer explosiones, disparos, naves y un sinfín de trucos, sólo para que la gente quedara maravillada y dijera que aquello era mágico.

Fox

Claro que en la actualidad esos trucos se han hecho más sofisticados y por ende, más creíbles. Por eso, aquí te dejamos una lista de cosas que tal vez pienses que se pueden hacer fácilmente, pero en realidad sólo son parte de la “magia” del cine. ¿Alguna vez las has intentado?

#1 Salvarse de una gran caída

Esta es la escena: él o ella se ven inmiscuidos en una persecución y la única manera de escapar es saltar de un piso muy alto. Otra opción, él o ella deben salvar a alguien importante en sus vidas, pero para hacerlo necesitan saltar o alguien debe rescatar a otro saltando. Como sea, tienen que saltar de un edificio o un acantilado.

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iStockphoto/Thinkstock

El problema es que ese saltó puede costarles la vida y claro, siempre es muy dramático ver cómo suceden estas escenas. Sin embargo, no te preguntas si se salvarán o no, sino observas cómo hacen para sobrevivir a una caída que a cualquiera en este mundo mataría.

Tal vez lo has visto en la película The Dark Night, cuando el Joker arroja a Rachel y Batman debe ir por ella desde lo más alto. La alcanza en el aire, el murciélago se las arregla para acomodarse y justo al final caen en un auto que amortigua el golpe. Falso: una caída desde esa altura haría pedazos tu cuerpo, da igual si aterrizas sobre el suelo o un coche.

#2 Salvar a alguien de caer a un precipicio ¡con la mano!

Ha pasado y mucho, sobre todo en películas de acción cuando el agente secreto, espía o detective debe salvar a alguien y confirmar (aún más) que es el héroe absoluto de la película.

El villano (que es malo, muy malo) arroja a una persona a un precipicio o pendiente muy alta. Dicha persona se encuentra en peligro y necesita que alguien (el protagonista) la ayude. Así, la salva alguien que sólo utiliza el brazo y la musculatura que haya acumulado durante años para lograrlo. ¿Suena creíble?

Tal vez sí, en caso de que estamos hablando de que la persona que te va a salvar es un superhéroe. Pero alguien normal no podría soportar un gran peso con un solo brazo, sin tener al menos un soporte firme. Cosa que en películas como Misión Imposible no sucede.

#3 Hackear cualquier cosa

Se ha puesto muy de moda que los personajes principales de una película, además de ser expertos en armas y en combates cuerpo a cuerpo, también sean especialistas en hackear lo que sea.

Así de fácil. Una persona se sienta frente a una computadora, se escuchan las teclas a toda velocidad y ¡pum! Como resultado: la puerta se abre, las cámaras de seguridad no sirven, los semáforos se vuelven locos y encima de todo eso, nadie puede detectar de dónde vino el error, los especialistas sólo saben que hay una falla.

Esto se ha convertido en un clásico, ya que lo vemos en películas de cómics, en filmes de acción y hasta en ciertas comedias. De repente, el personaje principal es un hacker o un programador con experiencia extrema para vulnerar los complejos sistemas de seguridad.

#4 Pasar los filtros de seguridad de un aeropuerto

Este es un clásico y aplica en casi todos los géneros, pero quizá el favorito de muchos es en las comedias románticas. Un tipo enamorado se da cuenta (¡por fin!) de que no quiere estar solo y para llegar con el amor de su vida deberá pasar todos los obstáculos que se le pongan en el camino.

Esos obstáculos pueden ser muy difíciles y creíbles, pero vencer la seguridad de un aeropuerto te da dos cosas: alcanzar al amor de tu vida y que todo el aeropuerto te aplauda y sonría contigo.

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Pixabay

Sin embargo, en la vida real alcanzar al amor de tu vida en un aeropuerto no necesariamente te hace recuperarla. Además, el aeropuerto no te va a aplaudir, ya que los elementos de seguridad (suponiendo que ya te infiltraste) te interrogarán, presentarán cargos o algo deberán hacer para que no pises de nuevo ese lugar.

#5 Una bala en el brazo no duele tanto

Suele pasar: el personaje principal está envuelto en una balacera, pero él es indestructible y muy hábil. Se las arregla para que cientos de hombres y balas no le den en alguna parte del cuerpo que comprometa su vida.

Justo cuando creías que el personaje iba a salir ileso, alguien muy audaz y con buena puntería le acierta en el brazo ¿Qué harías tú? Te dolería tanto que tendrías que tirarte al piso o darte por vencido. Sin embargo, el héroe de la película se levanta, sigue corriendo, dispara y después se involucra en peleas cuerpo a cuerpo. ¡Lanzando golpes con su brazo baleado!

Sylvester Stallone lo ha hecho, Schwarzenegger también, Tom Cruise y un sinfín de hombres de acción. No obstante, recuperarse de una balazo es complicado, ya que se necesitan al menos 4 meses para que el brazo tenga nuevamente su movilidad y fuerza de antes.

#6 Golpes que hacen dormir por mucho tiempo

Para los chicos malos de la película, éste es uno de los recursos más hermosos de la vida. Secuestrar a alguien se limita a golpearlo en el rostro, de una manera intensa, para que se “duerma” unas horas y cuando despierte estará atado y confundido.

Es un recurso muy utilizado, incluso directores como Quentin Tarantino lo emplean. Sin embargo, cuando una persona recibe un golpe de esa magnitud puede llegar a ser letal, pues una lesión severa en el cerebro puede provocar una hemorragia interna y el sujeto que pretendían interrogar, tal vez no pueda despertarse.

Otro dato es que si una persona recibe un golpe en la cabeza y se queda inconsciente por más de 5 minutos, él o ella tendrá que recibir tratamiento médico inmediatamente. Cuando despierte corre el peligro de que su lesión le provoque un serio problema en el cerebro.

#7 Disparar a un auto para causar una explosión

Imagina que tú eres el héroe. Cargas con toda la responsabilidad de salvar al mundo, a la chica guapa y de paso debes hacer felices a millones de personas que van a ver tu película. Y para provocar un completo desastre, tienes un as bajo la manga: disparar al tanque de gasolina de un auto para que explote.

Se escuchan las explosiones, el fuego se propaga, los malos mueren y los buenos salen rápidamente del lugar, con el objetivo cumplido. Todo bien, excepto que en la vida real los fabricantes de esos contenedores hacen hasta lo imposible para que ningún disparo perfore sus materiales.

Así es. Las empresas dedicadas al mantenimiento de estos contenedores son especialistas en hacer que su material no se perfore. Seguramente porque han visto miles de películas que utilizan este recurso. Películas como Duro de matar o Arma mortal seguramente no habían pensado en lo anterior.

#8 El sonido en el espacio exterior

El director Stanley Kubrick es de los pocos (si no es que el único) que comprendió cómo se debía hacer una película del espacio estando en la Tierra: con toda la verosimilitud habida y por haber.

Kubrick trajo consigo al equipo encargado de la misión Apolo 11, la cual logró llevar al hombre a la Luna. Ese crew de científicos asesoró al director en todo momento acerca del espacio, sus condiciones y sobre todo el sonido. Si alguna vez has visto 2001: Odisea del espacio, sabrás que está acompañada por una hermosa banda sonora y muchos momentos de silencio.

Sin embargo, parece que hay directores que deben aprender estas lecciones del señor Kubrick. Constantemente se ven escenas donde las explosiones en el espacio se escuchan bastante reales. Y no hay que ser científico para saber que en el espacio no hay aire y por ende, las ondas sonoras no pueden propagarse ni escucharse allá arriba.

#9 Salir caminando de una explosión

En la película El demoledor el señor Stallone debe salir de un edificio que está apunto de explotar y venirse abajo. Corre rápidamente y justo al final se avienta, dejando atrás luces caídas y fuegos mortales.

Aunque la escena se ve excelente, aquello es irreal. Una persona no puede salir haciéndose el guapo en una situación como esa, pues las explosiones producen una serie de efectos en el ambiente que alcanzan a cualquier ser humano e incluso pueden quitarle la vida, aún cuando éste no estuvo directamente en la hecatombe.

Tan simple como es: como mínimo, una explosión puede causar que los tímpanos se revienten (ya no puedes hacer cara de guapo) y si es demasiado cerca, puede que tus órganos recientan la temperatura y terminen dañados, tengan alguna contusión o simplemente se perforen. ¡No hay que jugar con eso!

#10 Un chaleco antibalas te salva

El chaleco antibalas tiene un objetivo simple: hacer que las balas no lleguen a tu cuerpo. Es lógico y ridículo pensar que sirven para otra cosa, pero ¡ojo! No todos son efectivos, pues la mayoría de ellos están hechos para balas de ciertos calibres o armas simples.

En las películas vemos cómo los chalecos protegen a cualquiera, aún cuando el disparo proviene de un rifle de asalto, lo cual es totalmente irreal. Si te encuentras en una situación así, será mejor que optes por escapar en lugar de confiar en un chalequito, pues los mejores y más efectivos cuestan miles de dólares.

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