pop

Este fue el supervillano más odiado de Marvel y DC, y la historia lo olvidó

capitan america civil war bucky
Marvel Studios/Difusión

En historias muy al estilo de Deadpool y la cuarta pared, a veces los personajes de los cómics se han enfrentado problemas del mundo real. Y todavía pasa, como le ocurrió a Captain Marvel y a Black Panther. Este choque entre el mundo de verdad y el de papel tuvo su origen en los 50, con un villano que pretendió silenciar a los superhéroes para siempre.

No hablamos de Thanos ni de Dormammu, sino de un libro. Fredric Wertham fue un psiquiatra alemán que en 1954 publicó un libro que marcó la historia de los cómics: Seduction of the Innocent (Seducción de los inocentes). En él, el autor afirmó que la violencia, los crímenes, el uso de drogas y el sexo presentes en su páginas incitaban a los niños y jóvenes a actuar de la misma manera.

Uno de los personajes que recibió la mayor parte de las críticas de Wertham fue Wonder Woman. El experto argumentó que las ilustraciones de la Mujer Maravilla mostraban contenido sexual implícito y que sus demostraciones de bondageno eran apropiadas para la juventud.

También creía que el carácter de Diana —fuerte e independiente— la convertía en lesbiana. Lo cual no debía ser visto por los infantes porque... Bueno, recordemos que en 1952 la Asociación Americana de Psiquiatría señaló que la homosexualidad era una especie de trastorno sociópata.

Seduction of the Innocent causó furor y algunos padres de familia se preocuparon de que en verdad los cómics incitaran a sus hijos a participar en actividades peligrosas. Por ello en 1954 se creó el Comics Code Authority, un organismo que regulaba la clase de contenido que editoriales como Marvel y DC imprimían, y que le causó muchos dolores de cabeza a los escritores y dibujantes. Lo curioso es que la asociación no desapareció hasta 2011 (DC la abandonó ese año y Marvel lo hizo en 2001).

Otro de los ejemplos (homofóbicos) de Fredric Wertham era la supuesta relación gay entre Batman y Robin, como recuerda el documental Superheroes: A Never-Ending Battle. Ambos personajes "invitaban" a su público a imitar sus perversiones sexuales. Todo porque a veces pasaban la noche juntos en el mismo cuarto y Bruce Wayne usaba bata frente a él. ¡Ah! ¡El horror!

Ahora nos suena como a una exageración ilógica, pero en aquel entonces varios grupos religiosos organizaron quemas colectivas de cómics para rechazar ese "inmoral estilo de vida". Imagínate qué pensarían ahora esas personas si vieran las películas del MCU. Seguro el cariño entre el Capitán América y Bucky les daría pesadillas y pedirían que jamás se les vuelva a mostrar juntos. ¡Alguien piense en los niños!

Por fortuna, en la actualidad los cómics no sólo ejercen la libertad de expresión, sino que también se han vuelto una celebración de la diversidad en muchas de sus formas: racial, de género, de orientaciones sexuales, etcétera. Y cada vez veremos más de ello en el cine también. Gracias a Superman que ya no vivimos en aquellos tiempos.

Deposita tus ojos aquí: