Esta escena de Spider-Man cambió para siempre la historia de los cómics y pocos la recuerdan

amazing spider man 100 1971
Marvel Comics/Difusión

Cuando hojeamos un cómic de nuestro personaje favorito, es probable que no estemos conscientes de que sus páginas podrían cambiar la forma como vemos el mundo. Eso suena muy intenso y ligeramente cursi (casi como un discurso del Capitán América), pero la historia confirma que esas publicaciones tienen un impacto más grande del que imaginamos.

Regresemos al año de 1969 (tal vez aún no existías en aquel entonces, pero está bien). La Enciclopedia Británica recuerda que las décadas de los 50 y 60 en los Estados Unidos estuvieron marcadas por el movimiento de los derechos civiles. Este se caracterizó por manifestaciones que deseaban terminar con la discriminación hacia personas afroamericanas, sobre todo en el sur del país.

martin luther king rally derechos civiles 28 agosto 1963
National Archive/Newsmakers

Entre 1964 y 1965 se aprobó una legislación que protegía los derechos humanos de las personas negras, pero los activistas reconocieron que aún existían secuelas de su pasado como esclavos. Las consecuencias aún se percibían dentro de los ámbitos políticos, económicos y culturales. Por ello el movimiento estaba lejos de terminar (incluso hasta la fecha).

black lives matter protesta arete 4 abril 2018
Justin Sullivan/Getty Images

En ese tiempo, existieron escuelas que le negaron el ingreso a estudiantes negros. Cuando esa discriminación se volvió anticonstitucional en 1954, la resistencia al cambio fue tanta que se temió por el bienestar de los jóvenes afrodescendientes. Por ejemplo, el presidente Dwight Eisenhower tuvo que mandar militares a una preparatoria en Arkansas para que le permitieran la libre entrada a los estudiantes de color.

Se trató de un grupo de nueve alumnos conocidos como los Little Rock Nine, como explica el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. La medida del mandatario fue una respuesta ante la orden del gobernador Orval Faubus, quien mandó a la Guardia Nacional del estado para que le bloquearan la entrada del colegio a los adolescentes.

manifestacion estudiantes movimiento de los derechos civiles washington 25 octubre 1969
National Archive/Newsmakers

Ese espíritu de lucha sin violencia también se vio reflejado en la vida de Peter Parker. El ejemplo más evidente de ello está en el número 68 de Amazing Spider-Man. En la portada de esta edición se observa al Hombre Araña, quien se balancea sobre una multitud de jóvenes manifestantes (y no todos son blancos, como se acostumbraba ver).

amazing spider man 68 1969 portada
Marvel Comics/Difusión

Los alumnos de ese cómic demandaban una mejora a los dormitorios de la universidad, pero los artistas de Marvel tuvieron el cuidado de no mostrar al 100 % los carteles que sostenían. De esta manera la imagen podría interpretarse también como parte del movimiento de los derechos civiles.

rally derechos civiles 28 agosto 1963
National Archive/Newsmakers

El escritor Stan Lee también tomó otra creativa medida para unirse a la crítica en contra de la discriminación. En una serie de cuadros en ese mismo ejemplar, Peter Parker tuvo una conversación con Randolph Robertson. Randy es hijo de Joseph "Robbie" Robertson, uno de los primeros personajes negros que tuvieron un papel recurrente y serio en los cómics; y no sólo de Marvel.

Además de contar con un elenco afroamericano que no estaba presente para ser el blanco de las burlas, en el #68 de Amazing Spider-Man se observa cómo Randy y Peter se conocen en la escuela e incluso se dan la mano. El hecho de haber mostrado esos momentos como una escena cualquiera fue un intento de Lee por normalizar las relaciones interraciales.

Aunque esta táctica fue un tanto sutil, no era ningún secreto que Stan Lee despreciaba al racismo. Su postura quedó reflejada en una de sus columnas en el Marvel Bullpen Bulletin (una sección editorial al final de cada cómic):

«La intolerancia y el racismo son unas de las enfermedades más mortales que invaden al mundo el día de hoy. Pero, a diferencia de un equipo de supervillanos disfrazados, estas no pueden ser detenidas con un golpe en la nariz o el disparo de una pistola de rayos. La única manera de destruirlas es exponiéndolas - revelándolas como los males insidiosos que realmente son».

Actos como este nos demuestran la importancia de tener personajes que representen en los medios a las minorías o a grupos violentados. Ver en el día a día a personas diversas nos ayuda a aprender que el mundo es diverso. Por ello es importante que esa técnica se reproduzca con otros grupos, como las mujeres y la comunidad LGBT+.

Ahora sí que los cómics también pueden aportar su grano (o granotes) de arena en la búsqueda de crear un mundo mejor para todos y todas.

Psst, psst, mira por aquí: