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5 extrañas ocasiones en que la versión anime fue mejor que el manga original

5 extranas ocasiones en que la version anime fue mejor que el manga original 1
WIT STUDIO / KODANSHA

Casi por descarte se da a entender que un anime nunca superará al manga en el que se basa. Es una situación comparable a las adaptaciones fílmicas de libros o cómics. Puede que sean muy fieles o que respeten todos los aspectos de las obras originales escritas, pero nunca las superarán.

Pues bien, en los mangas esa «regla no escrita» también existe, ya que, como muchos sabemos, el anime suele fallar en cuestiones como el diseño de sus personajes, la elección de las voces, el ritmo general de la historia, el orden en que son presentados los acontecimientos y la inclusión de los fillers (esos episodios inventados para darle tiempo al autor de completar más capítulos del manga).

Sin embargo, toda excepción hace a la regla, y existen casos de anime mejores que el manga original; lo superan en varios aspectos, por lo que se convirtieron en exponentes mucho más populares y exitosos que el manga en el que se basan. A continuación te presentamos 5 de estos casos.

Saint Seiya (1986)

El manga es impresionante. Pero el anime cuenta con mejor diseño de personajes, dado que Masami Kurumada nunca se destacó por su estilo visual, que carece bastante de la «fluidez» que transmite la idea de movimiento. El anime, a pesar de tener fillers y quedar inconcluso tras su tercera temporada, generó un estilo argumental propio, que es donde radica la clave de su éxito. La serie es más fácil de seguir sin perder su atractivo argumental; es repetitiva, pero no cansa.

Sailor Moon (1995)

El manga fue bastante alterado con su paso a la pantalla. Desde el primer minuto, el anime tiene mucha más comedia y aspectos de la vida privada de sus personajes, lo que incluye a sus familiares (muchos de ellos, inventados para el anime), amigos y otros personajes secundarios. El tinte de las aventuras, además, se tornó un poco más serio con un toque de sex appeal, ya que en el manga muchos de los villanos adquieren un tono grotesco que los hace ver como parodias.

Cardcaptor Sakura (1998)

El anime alteró la dinámica y ahondó en la «identidad» de cada una de las cartas que Sakura tiene que sellar. El manga inicia más o menos un mes después de que Kero se presenta ante Sakura y narra el momento en que se conocieron con flashbacks. En el anime esta estructura argumental es lineal, con lo que se puede ver cómo la protagonista mejora con cada carta capturada. Además, se va incluyendo el drama de forma más gradual junto con la comicidad.

Hunter x Hunter (1999)

Un factor importante en este caso en particular es que el manga pasó por un largo hiato que dejó que el anime y los OVA ganasen audiencia. Los personajes de la historia —tanto los principales como los secundarios— se desarrollan a un ritmo más pausado, lo que los vuelve más interesantes en el amplio espectro de la historia, cuando reaparecen tras una ausencia. Además, el autor, Yoshihiro Togashi, a veces apelaba a un estilo visual burdo y sin detalles que «afeaban» el manga.

Attack on Titan (2013)

El principal factor que vuelve al anime mejor que el manga es su estética. El estilo de dibujo de Hajime Isayama es bastante simple y a veces carece de detalles, como los fondos o los entramados, casi como si se tratase de esbozos sin terminar. Por eso, a veces es difícil distinguir a un personaje de otro —principalmente si tiene un aspecto o rasgos parecidos— y no se aprecia la mecánica de las herramientas empleadas por los miembros de la milicia que enfrentan titanes.

Sin embargo, por supuesto, todo es cuestión de gustos y de que hayas consumido ambos formatos de una misma obra. Pero eso no cambia el hecho de que los mangas presentes en la lista sigan siendo geniales.

¿Tú qué piensas? ¿Conoces algún caso en que te guste más un anime que su manga original?