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Recordamos el día que Marvel censuró un chiste de Spider-Man

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Peter Parker, nuestro amigable vecino. Un simpático nerd de escuela secundaria que un día es mordido por una araña radiactiva, que le otorga superpoderes que lo convierten en el asombroso Spider-Man. Él es un joven trabajador, que ama a su familia (a los pocos que quedan vivos, seamos honestos). Y por sobre todas las cosas, es un muchacho con una larga y afilada lengua, dicharachero y que no puede nunca contenerse ante la oportunidad de decir unas palabras jocosas, aun en pleno fragor de una pelea a muerte.

Chistes, chistes y más chistes. Esta ha sido una de las características de Spider-Man desde sus inicios —y según Stan Lee, uno de los secretos de su inconmensurable éxito—. Pero la relación entre hacer un chiste y causar gracia no siempre es algo que se dé naturalmente, incluso para este experto en el humor superheroico. Y eso es algo que en Marvel siempre tuvieron en cuenta para cuidar la imagen de sus personajes, tal y como te contaré en la siguiente anécdota de la vez que censuraron un chiste de Spider-Man por considerarlo de un humor demasiado negro para los lectores del arácnido, incluso teniendo en cuenta que en aquella época nuestro héroe vestía el traje negro.

Peter Parker, The Spectacular Spider-Man Vol. 1 #122

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El número en cuestión en el que ocurrió este peculiar caso de censura es el que mencionamos en el subtítulo de aquí encima. Fue publicado en enero de 1987, y la historia allí contada se tituló «Father's Night Out» (traducible al español por algo así como La noche libre de papá). Este cómic fue escrito por el inolvidable Peter David e ilustrado por Rich BucklerMalcolm Davis.

Quienes trabajamos en medios vinculados al proceso de publicación de textos conocemos bien el orden de la cadena de mando habitual existente en estos rubros, tal y como lo son los sitios en internet como el nuestro o las editoriales, ya sea de libros, periódicos o de los propios cómics. Cualquier persona que escriba para uno de estos medios suele ser habitualmente supervisada por un editor, una persona que se encarga de corroborar que los lineamientos de calidad, orientación ideológica y perfil de los textos redactados se acomoden como corresponde a lo que la editorial considera su voz, su misión y su imagen. Por encima de este editor tenemos al editor en jefe, que suele ser el que tiene la última palabra en la ejecución de estos lineamientos, que habitualmente son decididos por el conjunto de propietarios y directores del medio de comunicación.

En ese esquema de trabajo es en el que siempre se movió Marvel Comics, siendo históricamente muy estrictos con el cumplimiento de lo que en tal jerarquía se pautaba. Pues bien, hago este comentario para que se entienda cuáles eran las posiciones de Peter David (escritor), Jim Salicrup (editor) y Jim Shooter (editor en jefe) dentro de la historia que nos compete. Ya los retomaremos más adelante. Ahora pasemos un poco al cómic en sí.

La trama de Father's Night Out

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Esta historia comienza con Peter Parker deambulando por New York, como cualquier otro amigable vecino de la Gran Manzana podría hacerlo en una agradable noche, mientras mastica sus pensamientos acerca de su vida y el problema de ser un superhéroe al mismo tiempo que es un trabajador, novio, sobrino, etcétera... Al pasar por una callejón oscuro, un sonido llama su atención. Se aproxima pensando que es un gatito en peligro, y se encuentra con un bebé abandonado entre los recipientes de basura.

Mientras Peter se está preguntando a sí mismo qué rayos hacer con el infante, un hombre aparece en el callejón reclamándole ser el padre del bebé y disparando su sentido arácnido. Ante tal omisión en sus deberes paternales (vamos, amigo, ¿cómo vas a dejarlo en la basura?), nuestro héroe azota una golpiza al mal padre y huye con el bebé para entregarlo en un hospital y que allí le den un mejor destino del que le esperaba en el callejón.

El detalle que Spidey no tuvo en cuenta fue que la alerta de su sentido arácnido no era por un efecto de servicios sociales en su poder, sino que el padre del bebé era nada más y nada menos que Brendon Doyle, mejor conocido como el mercenario Mauler, un clásico enemigo tanto de Spider-Man como de Iron Man (con el cual tiene mucho en común, ya que sus armaduras comparten tecnología). Como era de esperarse, Mauler comenzará a hacer cuanto esté a su alcance para recuperar la tenencia del pequeño (básicamente sembrar el caos y la destrucción, como todo buen padre).

Pero si te interesa toda la trama, te recomiendo que consigas la historia y la leas. Hoy estoy aquí solo para que hablemos de un chiste censurado, y eso es lo que voy a hacer.

El chiste que no fue

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Retomemos entonces la anécdota del chiste y su veto. Las dos viñetas que vemos aquí encima nos muestran el momento en que Spider-Man ingresa al hospital para dejar al bebé; entra por una ventana tomando por sorpresa a una enfermera. Allí podemos leer el siguiente diálogo, que traduje al español porque soy una buena persona:

Spider-Man: Hola. Somos gemelos siameses. ¿Podría ayudarnos?

Enfermera: ¡Doctor!

Spider-Man: Nah, no soy doctor, solo soy su...

Enfermera: ...amigable vecino Spider-Man, sí. Yo leo los diarios. Este bebé... ¿tú eres el padre?

Spider-Man: ¡Whoa! ¡Retrocedamos! Verás, yo encontré a Junior...

Y eso es lo que se publicó y es lo que leerás si vas a buscar la historia completa. Pero lo cierto es que en el segundo cuadro debería haber figurado el chiste original que Peter David había escrito, y no la última respuesta inocente que Spidey le da a la enfermera, y que fue incluida allí por el editor Jim Salicrup, siguiendo los lineamientos y exigencias impuestas por su editor en jefe, el legendario Jim Shooter.

Reconstruyamos el diálogo para conocer cuál era la respuesta original que Peter David había pensado, y que se convirtió en el chiste de humor negro que Marvel le censuró a Spider-Man:

Enfermera: ...amigable vecino Spider-Man, sí. Yo leo los diarios. Este bebé... ¿tú eres el padre?

Spider-Man: Caray, no lo sé. Vamos a tirarlo contra la pared y ver si se queda pegado.

Personalmente, lo considero un delicioso chiste, ideal para nuestro irreverente vecino trepamuros. Una lástima que los estándares de formalidad y decencia de la época no estuvieran de acuerdo. Pero al menos siempre tendremos la anécdota. 

¿Recuerdas algún otro caso similar de censura en los cómics? Comparte este artículo para que más gente conozca el humor negro dePeter Parker.