La historia nos mintió poquito: alguien se aventó con la bandera, pero no fue Juan Escutia

ninos heroes margarito 2018
Lars Plougmann vía Flickr

La cultura popular mexicana suele describir una escena clave en la Batalla de Chapultepec. Para salvaguardar la bandera de México del ataque del ejército estadounidense, el combatiente Juan Escutia se arrojó al vacío envuelto en ella.

A pesar de que este patriótico y conmovedor acto sí ocurrió, el protagonista no fue Juan Escutia ni ningún otro "Niño Héroe". Quien murió defendiendo el lábaro patrio con su cuerpo fue el capitán Margarito Zuazo, uno de los últimos oficiales en sucumbir ante el embate del enemigo.

El historiador Alejandro Rosas frecuentemente recuerda este romantizado mito a través de sus libros, diversas entrevistas e instituciones como el Centro de Estudios de Historia de México:

«Lo de Juan Escutia, que se envolvió en la Bandera Nacional es una invención, eso lo podemos decir con toda claridad, no hay manera de sostener esa versión. Se sabe donde cayó muerto: en una de las laderas más escarpadas de Chapultepec».

En cambio, Rosas recuerda lo descrito por el poeta Guillermo Prieto: la muerte del capitán Margarito Zuazo ocurrió 5 días antes del enfrentamiento en el Castillo de Chapultepec.

800px castillo chapultepec 09 ninos heroes
Carlos Alonso Caballero Vallejo vía Wikipedia Commons

Con el pabellón en su poder, el 8 de septiembre de 1847 Zuazo logró llegar vivo al edificio principal de Molino del Rey. El capitán llevaba consigo la bandera mexicana del batallón de Mina —del que era miembro—. Aunque estaba malherido, evitó que los soldados estadounidenses mancillaran o le arrebataran el símbolo patrio.

Ya en estado moribundo y rodeado por un gran número de atacantes, el capitán Margarito Zuazo se quitó la camisa y la chaqueta, y se enredó la bandera que cargaba alrededor del cuerpo. Luego de esto se arrojó al vacío, desde una de las plantas superiores del recinto.

batalla del molino del rey   8 septiembre de 1847
Wikipedia Commons Public Domain

Desafortunadamente, los textos donde el poeta mexicano describe a Zuazo no suelen ser difundidos en el sistema de educación escolar básica. En ellos se detalla la valentía del capitán:

«(Zuazo) era un mocetón "arrucado" y listo (...) a la hora de los pujidos, él estaba en primera; él era muy hombre; le hirieron de muerte, y a chorros le corría la sangre... viéndose perdido, cogió la bandera y mató a los que se echaban sobre ella… la dobló y la acurrucó en su seno».

Es incierto en qué momento Juan Escutia pasó a ser el protagonista del acto heroico. Aún en la actualidad numerosas esculturas, pinturas y libros mantienen el protagonismo a su alrededor.

Por su parte, el capitán Margarito Zuazo posee un monumento poco conocido en su memoria: un busto de bronce dentro de la Residencia Oficial de Los Pinos.

Mira también: