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Si tus amigas publican esto en redes, forman parte de una estadística alarmante

manos unidas
Pajjai Sapwattanapaisarn vía Shutterstock

El abuso sexual es una tragedia que, a diferencia de las películas del verano, no se va de la cartelera. A raíz de las acusaciones en contra del productor Harvey Weinstein, actrices como Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow nos recordaron que la violencia sexual está presente en todos los niveles.

Fue por ello que se creó el hashtag #MeToo, para darle voz y poder a quienes sufrieron cualquier tipo de abuso sexual. También para demostrar que este es un problema mucho más grande de lo que algunos quieren creer.

«Si todas las mujeres que han sido acosadas o abusadas sexualmente escribieran 'Me too' en sus estados, le podríamos dar a las personas una idea de la magnitud del problema».

#MeToo es una iniciativa de la gente para la gente, sin distinción de género, edad, orientación sexual o situación económica. Para participar, no es necesario compartir tu historia, sobre todo si no estás listo aún o prefieres no hacerla pública. Al compartir el hashtag te unes a la denuncia del abuso, lo hayas padecido o no.

«Es algo de lo que no me gusta hablar».

«Por mucho que preferiría que no me lo recordaran, debo incluirme».

Sólo es necesario abrir Twitter por un par de minutos y verás que es evidente —además de terrible— la cantidad de publicaciones que se reúnen cobijadas bajo la bandera del #MeToo (en los 5 minutos que han pasado desde que revisé el hashtag, han aparecido 369 tweets nuevos y no se detienen).

«Yo pensaba que era normal. Necesité mucha terapia reconocer que no es mi culpa».

«Cuando pensabas que alguien te amaba #YoTambién».

«Es tan triste ver cuántos #YoTambién hay. Damas, ustedes son fuertes. No permitan que nadie les quite eso».

«Siempre supe que yo era más que mi dolor».

Lo que empezó como #MeToo rápidamente se extendió por el mundo y fue adoptado por diferentes países en sus respectivos idiomas. En español, la presencia del #YoTambién aumenta a cada minuto:

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