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Glass: algunas teorías ya intentan anticiparse a la inevitable sorpresa planeada por Shyamalan

glass imagen oficial
Universal Pictures

Los superhéroes están de moda.

Los de Marvel y DC superpueblan la pantalla y moldean sus propios universos, esos mundos grandiosos y épicos surgidos de los cómics que sin embargo en sus versiones cinematográficas ya se han vueltos maquinarias de funcionamiento conocido que no guardan demasiadas sorpresas ni novedades.

En este escenario, la inesperada trilogía de M. Night Shyamalan, revelada con un pequeño cameo sobre el final de Split, aparece como un enfoque original y diferente del mundo de los superhéroes, uno que crea su propia mitología y retoma la narrativa clásica de héroes y villanos de los cómics pero la lleva a un terreno más realista y cotidiano (es un mundo en el que los cómics y sus fans existen tal como los conocemos).

Todo esto explica sin dudas la enorme expectativa y anticipación que ha generado la película Glass.

El cierre de la trilogía reunirá a los tres grandes personajes arquetípicos de Unbreakable y Split: el héroe que debe aceptar su condición de tal y usa sus poderes al servicio del bien, mientras mantiene su fachada de hombre común; el supervillano con la mente maquiavélica y brillante que desprecia a la humanidad y tiene macabras intenciones; y el supervillano que alberga en su interior el caos y da como resultado una bestialidad primitiva y la más pura brutalidad física.

¿Qué misteriosas fuerzas se pondrán en juego con el cruce de David Dunn (Bruce Willis), Kevin Wendell Crumb (James McAvoy) y Elijah Price (Samuel L. Jackson)?

¿Qué giros sorpresivos tiene preparado el director famoso por ellos?

Lo consideramos a continuación:

¿Son lunáticos delirantes?

sarah paulson glass
Universal Pictures

Una teoría que surge en principio tras el reciente tráiler de Glass la resume el personaje de Sarah Paulson, la psiquiatra Ellie Staple.

La doctora se especializa en tratar a pacientes que padecen de megalomanía y delirios de grandeza, y sus tres primeros pacientes son David Dunn, Kevin Wendell Crumb y Elijah Price.

Según la doctora, estos tres hombres simplemente creen tener facultades sobrehumanas.

El mundo en el que Elijah Price es capaz de orquestar una elaborada serie de ataques terroristas para probar la condición de irrompible de David Dunn, el mundo en el que éste posee una fuerza excepcional y poderes extrasensoriales, el que Wendell Crumb es capaz de combinar diferentes personalidades para alimentar a una Bestia en su interior, solamente existe en sus cabezas.

Es sumamente improbable que Shyamalan ponga en boca de uno de sus personajes el gran giro que planea. Ni que hablar que además sería un desenlace muy decepcionante a la trilogía. Así que teoría descartada.

Un mundo lleno de superhéroes

samuel l jackson glass
Universal Pictures

Hay otra afirmación que hace la Dra. Staple en el tráiler.

El estudio de esta clase particular de pacientes con delirios de grandeza es «un campo en expansión». Si asumimos que la doctora está equivocada sobre lo real de este fenómeno (los tres son realmente sobrehumanos y no es producto de su imaginación), hay muchos otros en el mundo que poseen «poderes». Y cada vez más.

Shyamalan ha dicho que sus películas son sobre «lo extraordinario que hay en lo ordinario que nos rodea» y es por eso que sus personajes están explicados por conceptos reales y científicos: la enfermedad de Elijah Price (llamada huesos de cristal) existe realmente, también el trastorno de personalidad múltiple.

Este universo de Shyamalan toma estos conceptos y les da un giro sobrenatural. ¿Si hay alguien con huesos que se rompen muy fácilmente, por qué no puede haber alguien con la condición opuesta? ¿Si un trastorno psiquiátrico puede llevar a una persona a actuar y percibir su entorno de maneras completamente diferentes, incluso a alterar su propia fisiología, qué pasaría cuando una de esas personalidades se cree a sí misma sobrenatural?

Estas ideas dejan abierto un enorme abanico de posibilidades para explorar en Glass y la potencial existencia de numerosos superhéroes y supervillanos.

Por otra parte, el carácter público de los acontecimientos de Split (recordemos que Dunn se entera de la existencia de «La horda» por las noticias en la TV) ha dejado entrever este mundo paralelo y extraordinario, un conflicto que puede ser más que interesante.

¡El Shyamalanverse! ¿Una conexión con Sexto Sentido?

Esas mismas declaraciones del director hablando de sus películas como historias sobre lo extraordinario camuflado en lo ordinario refieren también a aquellas oficialmente por fuera de la trilogía Unbreakable (que ahora está siendo denominada trilogía Eastrail 177, en honor al viaje de tren al que sobrevivió Dunn).

Shyamalan ha negado cualquier conexión de Glass con otras películas suyas, pero es inevitable, teniendo en cuentas las características de su obra, especular con esto.

Surge puntualmente la tentación de imaginar a Cole, el niño de Sexto Sentido, como parte de este mismo universo, dado que en efecto tenía lo que puede llamarse un superpoder (ver gente muerta).

Este superpoder consiste en una suerte de percepción extrasensorial, una habilidad muy similar a la que le permite a Dunn «sentir» las intenciones malvadas o criminales de personas con las que tiene contacto. La presencia de Bruce Willis en ambas películas no hace más que dejar abierta la interpretación de que existen en un mismo universo.

Desde allí, tampoco es difícil establecer conexiones de Sexto Sentido con Split, cosa que ya se ha hecho. Se ha mencionado, por ejemplo, el hecho de que la psicóloga que trabaja con Kevin Wendell Crumb habla en la película de los pacientes con trastornos de personalidad como personas capaces de acceder «a lo que llamamos desconocido» y se pregunta si no es de esas facultades mentales que proviene «nuestro sentido de lo sobrenatural». En otras palabras, la doctora de Split podría estar hablando del sexto sentido.

El papel crucial de Mr. Glass

Shyamalan es un maestro del engaño y el desvío de la atención.

Glass se ha establecido como una película en la que el héroe David Dunn intenta detener a la Bestia, un choque propiciado por Elijah Price y sus manipulaciones, aprovechando que ahora hay alguien que puede rivalizar físicamente con Dunn, su archienemigo.

«Los villanos unen sus fuerzas» dice Mr. Glass en el tráiler, y aunque esto es ciertamente un evento común en esos cómics que tanto le gusta leer y tratar de replicar en el mundo real, también suele haber un plan ulterior orquestado por el villano de mente brillante que estaba un paso por delante de los demás.

¿Y si Mr. Glass también está manipulando a «La horda» y lo está utilizando como una simple herramienta para otro propósito diferente? ¿Y si la presencia de Kevin en este esquema no es más que otro elaborado experimento de Mr. Glass para darle forma de narrativa superheroica a la historia?

¿Y si eventualmente Dunn y Wendell Crumb —o alguna de sus personalidades, quizá convocadas por los poderes psíquicos de Dunn— unen sus fuerzas para combatir a Glass?

No hay giro alguno

El giro definitivo de M. Night Shyamalan sería el de romper con su antigua tradición, esa que nos ha obligado a prepararnos en exceso (como hacer una lista de teorías y posibles giros) para un nuevo desenlace inesperado y que ha hecho cada vez más difícil para él colmar las expectativas.

Lo verdaderamente sorprendente sería encontrar en Glass una película que se ciñe por completo a lo historia que anuncia y a su premisa, y que no se guarda ninguna vuelta de tuerca para el final.

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