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En Deadpool 2 Wade Wilson se burla de su propio creador con uno de sus chistes más sutiles

rob liefeld capitan america deadpool
Marvel Comics/ 20th Century Fox

Los inexistentes superpoderes de Hawkeye, la oscuridad del Universo DC, el descaro de Logan al «robarle» el truco del R-rated, los créditos con «dirigida por el tipo que mató el cachorro de John Wick», la presunta virginidad de los X-Men, ese inquietante momento Bajos Instintos, las menciones a Thanos o a los Goonies en presencia de Josh Brolin...

Deadpool 2 redobló la apuesta y multiplicó esos hilarantes chistes que hacen gala del lenguaje cultural y el vasto universo de referencias geek y códigos comunes que el mercenario mutante comparte con el público, un rasgo distintivo que lo define y una de las claves de su popularidad.

Pero incluso para los fans más avispados pueden haber algunos chistes con referencias tan crípticas y sutiles que se les pasan por alto.

Chistes para los que, por ejemplo, uno necesita conocer datos que tal vez no todo el público que ha convertido a Deadpool 2 en un éxito taquillero internacional conoce, tales como quién fue el creador de Deadpool, cuál es su reputación y cuáles son los rasgos más curiosos y famosos asociados a este peculiar artista de cómics.

Un artista que no sabe dibujar pies

Domino, que luego probará ser bastante más poderosa y badass de lo que ella misma se acredita, define su superpoder simplemente como «tener suerte».

Deadpool se muestra desconfiado de este aparente superpoder al que considera «imaginario» y se pregunta qué clase de persona sería capaz de crear un superhéroe así.

«Probablemente alguien que ni siquiera sabe dibujar pies» concluye.

El chiste es una sarcástica burla al mismísimo creador de Deadpool, el ilustrador y guionista Rob Liefeld, quien ha sido considerado una de las figuras más controversiales y divisivas del cómic estadounidense.

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Getty Images

Liefeld cobró especial notoriedad a principios de los 90 con su trabajo en Marvel en series como The New Mutants y X-Force.

Su creación o reformulación de personajes que rápidamente se convertirían en favoritos de los fans, como Deadpool, Cable y Domino, le valió una gran popularidad, pero como consecuencia de esto y de una mayor visibilidad de su trabajo, comenzaron a crecer las críticas y los detractores, hasta que llegó a ser considerado como uno de los peores artistas de la historia de los cómics (noción que se agravó cuando formó su propia editorial, Image Comics, junto con otros creadores, y ya no tuvo el respaldo que significaban los títulos establecidos de las grandes editoriales, donde probó que tampoco escribiendo era particularmente bueno).

Su estilo es tan criticado y parodiable como distintivo y personal, y se caracteriza por cuerpos de anatomías exageradas hasta el punto de lo inverosímil, sobre todo pectorales y brazos en personajes masculinos, nalgas y pechos en los femeninos, descuidando otros detalles como proporciones lógicas, cabezas y pies (lo que origina el comentario de Deadpool en la película).

También sus dibujos revelan una obsesión con sobrecargar a sus personajes de armas y accesorios.

Los peores dibujos de Rob Liefeld ver para creer 8
Marvel Comics

Un célebre crítico del trabajo de Liefeld fue Barry Windsor-Smith, el dibujante británico responsable del éxito de Conan el Bárbaro.

«Liefeld no tiene nada que ofrecer» dijo Windsor-Smith, «es tan plano como un trozo de tocino en tu plato. No sabe dibujar. No sabe escribir. Es casi infantil. Supongo que todo su bagaje cultural consiste en haber leído tiras que venían en los chicles y en el periódico del sábado, y algunos cómics de Marvel».

Pero también tiene sus defensores, entre ellos Robert Kirkman, el creador de The Walking Dead, quien reconoce la influencia de Liefeld en su trabajo.

«Cada personaje que Rob dibuja tiene una increíble energía, un cierto entusiasmo» consideró Kirkman, «personajes con siete navajas y seis pistolas y hombreras y morrales y cinturones y fajas y municiones. Es una estética que cuando era niño me voló la cabeza. Yo lo idolatro».

Sobre sus personajes, Kirkman dio una buena definición: «Creo que Rob mira un cuerpo humano y piensa “eso es aburrido, yo puedo hacerlo mejor”».

Lo polémico de su figura también se debe a su personalidad, un tanto altanera: ha sugerido que las críticas a su trabajo se deben simplemente a su fama y su éxito, y se ha comparado a sí mismo con otras figuras que también fueron despreciadas por muchos en su pico de éxito, como LeBron James, Britney Spears y hasta Barack Obama (!).

The A.V. Club sintetizó la ambigua figura de Liefeld y su impacto en los cómics estadounidenses así:

«Rob Liefeld es el objeto de crítica preferido por muchos aficionados a los cómics con buen criterio. Pero es también el artista que definió cómo lucían los 90 en los cómics de superhéroes, así que se puede secar sus lágrimas con sus billetes. Por cada detractor que cree que Liefeld es lo peor que le pasó a los cómics desde Fredric Wertham, hay decenas de hambrientos fanboys dispuestos a devorarse cualquier cosa que haga»

Rob Liefeld, que creó a Deadpool y conoce su sentido del humor, elogió con entusiasmo y pasiónDeadpool 2, dijo que se había emocionado al final por lo bien que la habían hecho y que era un sueño hecho realidad para él.

La película por su parte, le dedica su agradecimiento especial al creador en los créditos.