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Bright: los números de audiencia de Netflix son mucho más brillantes que la película

Scott Garfield/Netflix

Una película de acción y fantasía, con una premisa tan absurda como prometedora, con un guion de Max Landis (Chronicle), dirigida por David Ayer y protagonizada por Will Smith.

Bright tenía todo para ser un gran éxito y Netflix lo sabía, por eso gastó un presupuesto de gran blockbuster en ella (casi $100 millones), sin nada que envidiarle a las grandes producciones hollywoodenses, más de lo que nunca había gastado.

Y, aparentemente, le dio muy buen resultado, pese a todo.

La vieron millones

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Matt Kennedy/ Netflix

Bright desató desde muy temprano una ola críticas muy negativas, incluyendo una que la consideró la peor película del año a la que el propio director David Ayer le dio especial notoriedad al responderle, diciendo que «el mejor elogio es una fuerte reacción, en uno u otro sentido».

Tal vez esto condicionó la perspectiva general y generó todo un halo demasiado negativo sobre la película que, si bien es fallida y parece evidenciar la falta de vuelo e imaginación de Ayer para el género fantástico (un director que puede hacer dramas policiales o bélicos tan buenos y efectivos como End of Watch y Fury), no es del todo aburrida.

Pero al mismo tiempo parece haber generado la suficiente curiosidad en los suscriptores de Netflix como para darle un vistazo a Bright, a ver si de verdad era tan mala como se rumoreaba.

Según datos obtenidos por la empresa de mediciones Nielsen, Bright fue vista por 11 millones de personas en sus primeros tres días.

El número por sí mismo es elocuente. Poco más del 10% del total de suscriptores de Netflix en todo el mundo vieron la película.

Pero en términos comparativos en más difícil saberlo. Según Nielsen, Bright fue vista por menos personas que Stranger Things 2, pero superó en audiencia a la recientemente estrenada segunda temporada de The Crown.

Nielsen, la compañía que tradicionalmente mide los ratings de la TV estadounidense y es la voz de autoridad para las cadenas y anunciantes a la hora de hacer negocios, recién ahora está ingresando en la medición de servicios de streaming, y Netflix ha dicho que sus mediciones no son correctas (Netflix ha disputado todas las mediciones de audiencia independientes de terceros de sus contenidos).

Los números de audiencia de las producciones de Netflix los conoce únicamente Netflix, y los hace públicos muy ocasionalmente, sólo cuando le resulta conveniente, claro está (como decir que una película de Adam Sandler, también vapuleada por la crítica, es la más vista de todo su catálogo de cine).

De modo que los números de Bright están sujetos a estas dudosas condiciones.

De todas maneras, y tal como sostuvo David Ayer, la película ha despertado un acalorado debate y ciertamente no ha pasado desapercibida, lo que, hasta cierto punto, es un verdadero mérito en el día de hoy.