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Pasajeros: el polémico romance de ciencia ficción entre Jennifer Lawrence y Chris Pratt

SONY PICTURES ENTERTAINMENT

Pese a estar protagonizada por Jennifer Lawrence y Chris Pratt, dos de las estrellas de Hollywood más populares del momento, Pasajeros pasó bastante desapercibida.

Aunque fue un relativo éxito de taquilla, algo esperable, la película debe haber sido un tanto decepcionante para Columbia Pictures, que probablemente esperaba mucho más con dos protagonistas de este calibre y con una intrigante historia de ciencia ficción que costó más de 100 millones, dirigida por Morten Tyldum.

Es que la película fue muy mal recibida por la crítica.

En el sitio agregador de reseñas Rotten Tomatoes, Pasajeros tiene un 31% de aprobación, mientras que el centro de las críticas, de acuerdo a lo estipulado por el sitio, es la trama misma:

Pasajeros demuestra que Jennifer Lawrence y Chris Pratt trabajan bien juntos, pero también que ni siquiera la química entre ellos basta para salvar un argumento fatalmente defectuoso.

¿Es realmente el argumento fatalmente defectuoso?

Una nave espacial viaja hacia el planeta colonizable Homestead II. Lleva a bordo a 5000 pasajeros que comenzarán una nueva vida en ese lejano planeta.

El viaje dura 120 años, de modo que todos los pasajeros y los miembros de la tripulación viajan en cápsulas de hibernación, dormidos. Despertarán meses antes del arribo.

Una cápsula, sin embargo, experimenta una falla técnica, y su pasajero despierta 90 años antes de lo previsto. El pasajero es Jim Preston (Chris Pratt), un ingeniero.

Sus numerosos intentos por reparar la cápsula y volver a dormir fracasan, de modo que no tiene otra opción que pasar el resto de su vida solo en esa nave, salvo por la compañía de un barman-robot (Michael Sheen), esperando su muerte a bordo de una nave que viaja a un destino que nunca llegará a ver.

Por los adelantos de la película y sencillamente por saber que Jennifer Lawrence era co-protagonista, sabemos que eventualmente no estará solo, que tendrá una acompañante femenina y, obviamente, que habrá un romance.

El asunto es cómo se da eso.

El giro creepy

passengers 2016
Columbia Pictures

Jim, luego de haber pasado por todas las etapas de su desgracia —negación, ira, negociación, depresión, aceptación, aunque no siempre en ese orden— y de contemplar la posibilidad del suicidio, repara en una mujer que duerme en una de las cápsulas: Aurora Lane (Jennifer Lawrence).

Un video grabado antes de emprender el viaje acompaña todas las cápsulas, una suerte de perfil que registra quién era, qué hacía esa persona, y por qué decidió mudarse de la Tierra para empezar una nueva vida en otro planeta. El video de Aurora Lane muestra a una escritora, evidentemente atractiva, y con gran sentido del humor, lo que inmediatamente enamora a Jim.

Algunos interpretaron en esto una metáfora del stalkeo mediante redes sociales. 

La idea de despertar a esta chica para tener compañía ha sido plantada como una semilla en su cerebro, y ya no podrá ser detenida.

Columbia Pictures

El dilema moral es evidente.

Despertarla deliberadamente es arruinar su vida, condenarla a su misma suerte, a un futuro confinado a una nave espacial y a frustrar su sueño manifiesto de llegar a otro planeta.

Pero hacerlo es tan reprochable como irresistible.

El dilema nos hunde en esa pregunta que prácticamente toda película quiere disparar a través de sus personajes: ¿qué haría uno en esa situación?

Es imposible saberlo. Solamente se puede imaginar.

Se puede creer que uno es lo suficientemente fuerte de espíritu e íntegro de moral como para tolerar una vida solitaria y aislada, y no sucumbir ante la tentación de abrir la cápsula ajena. En ese caso el personaje de Chris Pratt resultará despreciable.

Se puede asumir que, tal vez, en esas circunstancias extremas, uno no sería capaz de resistirlo, y así identificarse hasta cierto punto con el personaje, incluso en esa bajeza humana.

De uno u otro modo, el conflicto de la película es poderoso y complejo, y ese es un verdadero acierto.

La película no es amoral. No ignora el trasfondo de este dilema, sino que, al contrario, es la esencia misma de la historia. Una historia de amor ciertamente poco convencional y perturbadora, pero es exactamente lo que se proponía el guionista Jon Spaihts (el mismo de Prometheus y Doctor Strange).

No es la historia la que tiene una falla, ya que la complejidad moral de esta decisión y sus consecuencias son el núcleo mismo de lo que se quiere narrar (aunque luego la resolución sí puede ser decepcionante).

La crítica a su argumento «defectuoso» es moral y no cinematográfica.

El personaje de Chris Pratt es complejo y matizado, no un mero villano con el que es fácil tomar distancia y separarlo de nuestra opinión de la película pese a sus acciones poco éticas o criminales. Además es tratado como el héroe de la película, aún con esta decisión que se cierne como una sombra sobre el resto de la película y sobre ese naciente romance.

¿Un problema de género?

Columbia Pictures

La revista Vogue dedica su próximo número a Jennifer Lawrence.

Allí la actriz se refirió a Pasajeros, y le dio la razón a las críticas que recibió la película, diciendo que desearía haber prestado más atención a las fallas del guión antes de hacerla:

«Estoy decepcionada de mí misma. De que no me di cuenta.

Cuando lo leí me pareció un guión muy bueno, sobre una historia de amor compleja y oscura.

Definitivamente no era un fracaso y no estoy en absoluto avergonzada por la película, pero sí hay ciertas cosas que desearía haber visto con más profundidad antes de aceptar el papel»

Lawrence cree, al igual que muchos de los críticos de la película, que la solución a este presunto problema era simplemente hacer que fuera su personaje, la chica, la que despertaba antes que él, también por un desperfecto mecánico en su cápsula de hibernación.

Ciertamente no hubiera tenido ese trasfondo de romance abusivo y perturbador que incomodó a muchos.

Ciertamente, también, hubiera sido una película mucho menos interesante.