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¿Split es tan buena como dicen?

En varias oportunidades se ha sacado a relucir el trabajo de M. Night Shyamalan como director, tanto en aquellas obras tan exitosas que se han vuelto clásicos, como en las que han dejado muy descontenta a la audiencia (por no mencionar a la crítica, a los productores y a los actores involucrados).

Cuando salió oficialmente el primer trailer de Split (2016), la que prometía ser una película de terror psicológico sumamente retorcida, mucha intriga se gestó entre la mayoría del público que adoró y padeció (dependiendo del título y la época) de la filmografía de Shyamalan.

Las críticas más sonadas en torno a la película fueron elogiosas. Todo parecía indicar que se trataba del «regreso triunfal» del director a la época en que se lo comparaba con Hitchcock y Spielberg. Pero… ¿Eso convierte a Split en una buena película?

A continuación veremos varios aspectos pertenecientes al film que buscan encontrar la respuesta a esa pregunta.

NOTA: El presente artículo presenta gran cantidad de SPOILERS sobre la historia, personajes y resolución total de la trama de la película, como también de la película Unbreakable (2000), también realizada por M. Night Shyamalan. Favor de leer con criterio.

El Show de McAvoy

Es innegable que la labor de James McAvoy fue lo más impactante de toda la película, tanto así que muchos espectadores y críticos especializados quedaron cautivados por la brillante interpretación de múltiples personajes del escocés que ya nos había maravillado en películas como The Last King of Scotland (2006), X: First Class (2011) o Trance (2013).

Pero una brillante actuación no hacen a una película y, en el caso de Split, todo el film se centra solo en el trabajo de McAvoy para construir y representar diversos papeles a la vez (punto aparte en este apartado, el resultado es sin duda algo digno de elogios y aplausos de pie). Pero en contraste hay varios aspectos que no están resueltos de manera prolija y eso hace que la película pierda mucho de su brillo.

Las personalidades

Planteando el caso inicial de Kevin Wendell Crumb (James McAvoy), un hombre que padece de trastorno de identidad disociativa, cuya mente ha creado 23 personalidades diferentes pero solo tres de ellas son las que actualmente dominan a Kevin, a pesar de que previamente habían sido vetadas de «la luz» (noción que describe la toma de control del cuerpo de Kevin). Estas son:

Dennis: un hombre pulcro y educado que sufre de TOC y lucha contra apetitos sexuales que lo avergüenzan. Se menciona en la película que es una de las personalidades más antiguas. Esta surgió cuando Kevin era un niño abusado por su estricta madre, quien lo castigaba cuando su habitación estaba desordenada. 

Patricia: una mujer elegante y maternal aunque controladora y que puede actuar de manera muy cordial, pero teniendo exabruptos de ira que exponen tendencias muy violentas. Se desconoce el momento de su aparición, pero parece ser un reflejo o reinterpretación de la abusiva madre de Kevin.

Hedwing: un niño de 9 años que habla con ceceo, es alegre, soñador y muy amigable, pero también se demuestra solitario, temeroso y muy necesitado de afecto. Esta personalidad posee la capacidad de tomar el control de Kevin cuando él lo desee, por lo que se sugiere que es la personalidad raíz de Kevin que fue reprimida desde su infancia.

Estas personalidades, llamados «La Horda» por las 20 identidades restantes (y pacificas) de Kevin, anuncian el próximo regreso de La Bestia, una identidad que, en palabras del propio Hedwing, «ha hecho cosas horribles a mucha gente» y les hará lo mismo a las tres jóvenes cautivas –Casey (Anya Taylor-Joy), Claire (Haley Lu Richardson) y Marcia (Jessica Sula)–, que fueron secuestradas por Dennis para que sirviesen de tributo y sacrificio para La Bestia.

La Doctora Fletcher

Sin duda el otro factor interesante de la película. La psicóloga Karen Fletcher (Betty Buckley) es quien está a cargo de seguir el caso de Kevin y documentar el desarrollo de su trastorno, como así también llevar un registro de cada una de las 23 personalidades y sus comportamientos.

Aunque la actuación de Buckley es bastante prolija, el desarrollo de su personalidad y su función en la película le restan mucha importancia, se nota demasiado que su verdadera finalidad es principalmente la de exponer el factor del trastorno de identidad disociativa de Kevin y ser quien le da contexto y solidez a la historia a la vez que se la explica a los espectadores que no saben nada de psiquiatría o psicología.

La doctora Fletcher también es la que se encarga de edificar al personaje de McAvoy, como así también al increíble poder latente de su mente, el cual tiene el potencial de sobrepasar toda lógica y limitación humana. En una clara insinuación del giro que tomará la película.

El primero de los problemas: las actuaciones

Dejando de lado a James McAvoy y (en menor medida) a Betty Buckley, el resto de las actuaciones fueron bastante olvidables, llegando incluso a ser molestas en el caso puntual de las tres chicas secuestradas. Por ejemplo, el personaje de Marcia no aporta absolutamente nada a la historia, no tiene un dialogo medianamente interesante, su intento de escapar se mostró de manera torpe y la tensión del momento automáticamente se enfocó en Casey. Se puede ver desde el primer momento que Marcia es un personaje creado con el único fin de ser una víctima, por eso ni siquiera le brindaron la agresividad que tenía su amiga Claire, o el pasado tortuoso de Casey.

Todo cambia antes de la primera hora

La película tiene una primera parte bastante prolija al plantear la premisa total y a todos sus personajes. Pero al alcanzar el minuto 49 —momento en que Marcia ataca a Patricia e intenta escapar—, toda la trama que había sido previamente estructurada empieza a perder consistencia, dando paso a las contradicciones y los momentos muy incómodos que realmente no aportan demasiado a la trama. Como el hecho de que Hedwing besa a Casey, o el baile que hace para ella en su habitación (una escena que era necesaria para mostrar la «ventana» de Hedwing, pero se podría haber hecho sin el baile).

También es a partir de ese momento en que la lógica planteada se contradice: la presencia de la Bestia es ahora descrita como una mera invención de Dennis y Patricia para engañar a Hedwing, planteando que tal personalidad jamás apareció en realidad, sino que se espera que lo haga. Y las otras supuestas víctimas de la Bestia a las que Hedwing hace referencia en realidad nunca existieron.

El problema con el personaje

Hablamos de la construcción emotiva del personaje y la «lógica» del mismo. Sin importar que tan desquiciado sea un personaje (ya sea el protagonista o el antagonista), siempre hay un rasgo de lógica en sus acciones. Sin importar que tan siniestro o extraño sea representado, siempre hay un motivo para que el personaje sea de la manera que es, incluso si dicha lógica es tan retorcida o aberrante como el propio personaje que se la construye. 

Solo hay que recordar las escenas finales de Psycho (1960), en donde un psiquiatra explica la condición mental de Norman Bates (Anthony Perkins); el trasfondo clínico de la locura en la búsqueda de una lógica propia le da al personaje un temible realismo y transmite un mensaje por demás aterrador: los monstruos pueden ser reales, encontrarse en cualquier lugar y poseer hasta la más dócil de las apariencias.

En el caso de Kevin, todo en él es un caos, no hay una explicación para el surgimiento de sus otras 20 personalidades y no se analizan más allá de mostrar un breve video de tres de ellas para poder reconocerlas cuando aparecen aleatoriamente en el momento en que Kevin le pide a Casey que lo mate. 

Si esta limitación de información se hizo para aumentar el misterio en torno al personaje, la movida finalmente termina jugando en contra, ya que Kevin hubiese sido un personaje igual de siniestro solamente con 6 personalidades: La Horda (Patricia, Dennis y Hedwing) más las tres personalidades benignas que se pueden ver (Barry, Jade y Orwell).

Otro factor inexplorado al no incluir las otras 17 personalidades es la verdadera personalidad de Kevin Wendell Crumb. ¿Cómo es él en realidad? o ¿por qué tuvo la necesidad de crear tantas identidades para protegerse si, al momento de aparecer, decide morir?

En la película hay varios indicios, pero que solamente son notorios si se mira el film bajo una lupa. Como el hecho de que al menos nueve de las personalidades de Kevin son mujeres (Patricia, Jade, Norma, Bernice, Polly, Rakel, Felida, Kat y Mary Reynolds) y dos de las personalidades masculinas son presentados como cultos, creativos o propiamente amanerados, como es el caso de Barry (la personalidad benigna dominante) que es un diseñador de modas, u Orwell (quien parece ser alguna clase de académico experto en historia).

Además hay una personalidad de género desconocido, B.T.,por lo que podemos concluir que Kevin Wendell Crumb posee inclinaciones homosexuales y esa fue una de las causas del maltrato por parte de su madre. Aunque por supuesto, todo es simple teoría, ya que nunca se explica nada.

La nueva personalidad

La ultima personalidad en aparecer, la número 24, o «La Bestia», no tiene motivos claros tras su surgimiento. En la película se analiza que cada personalidad de Kevin es el resultado de un trauma extremo o maltrato.

La mente humana busca fortalecerse ocultando los rasgos de debilidad inherentes en el individuo, de esa manera aparecen personalidades inventadas, más agresivas o dominantes. Inicialmente se describe que es la Horda la que tomo el control del cuerpo de Kevin ya que están a la espera de La Bestia, pero con el nuevo replanteo de la premisa se sugiere que las anteriores víctimas de esta nueva personalidad pueden haber sido las 20 personalidades restantes de Kevin.

Eso tendría, a nivel psicológico, mucha lógica porque se da a entender que la Bestia sería algo así como una «superidentidad» que «absorbió» o destruyó las otras personalidades benignas de la mente de Kevin al considerarlas débiles u obsoletas, ya que la Bestia es más fuerte que todas ellas juntas, precisamente, porque abraza sus traumas y considera como «puros» o «evolucionados» a aquellas personas que han sufrido o «están rotos». 

Sin embargo, esa idea interesante tampoco se resuelve de esa manera, ya que en las escenas finales de la película, la Bestia es descripta por una periodista como una amalgama de diferentes animales del zoológico (lo que explica su hambre por la carne y portentosa fuerza al igual que un león, su piel dura como la de un rinoceronte y su habilidad de aferrarse a los muros como un lagarto). Pero también es en la película donde la Doctora Fletcher expone que esta personalidad surge porque Kevin estuvo en continuo contacto con los animales del zoológico. Lo que rompe la premisa inicial del origen traumático de cada personalidad.

El giro final y sus problemas

Desde su mayor éxito, The Sixth Sense (1999), siempre se espera que M. Night Shyamalan cierre una película con un extraño e inesperado giro final. El caso de Split no fue la excepción, pero dicho giro planteó que la película estuvo en todo momento vinculada con Unbreakable (2000), una película donde el director analiza la mitología detrás de los superhéroes y supervillanos. Esto no necesariamente convierte a Split en una secuela o un spin-off, pero definitivamente ambos films están ambientados en el mismo universo y son contextualmente similares, ya que Kevin es bautizado La Horda, ganándose un «nombre de supervillano» similar a Mr. Glass (Samuel L. Jackson), personaje de Unbreakable que padece de osteogénesis imperfecta (la enfermedad de los huesos de cristal).

Esto da lugar a un final abierto que promete resolverse en una secuela que ya está en producción, aunque muchos consideran que es el punto más alto de la película y la causa fundamental de su éxito, presenta 4 problemas:

  1. Si jamás se vio Unbreakable, el giro final carece totalmente de impacto.
  2. Toda la película pierde su valor intrínseco al ser, básicamente, un trailer de más de 2 horas para una secuela aún sin concluir de una película con más de diez años de haberse estrenado.
  3. Parece ser un intento desesperado de Shyamalan por reflotar viejas glorias, algo que hace que le perdamos algo de respeto al realizador.
  4. En Unbreakable, el trasfondo emotivo para la creación del villano es escapar de la sensación de ostracismo; la búsqueda desesperada por la integración social y el sentimiento de pertenencia. La personalidad de la Bestia rompe esa lógica ya que busca exactamente lo contrario, sobresalir por sobre las demás personas; ser más que humano.

También hay que observar que el lugar en donde «surge» la Bestia es en los andenes de un subterráneo, donde Dennis deja un ramo de flores de la misma forma que se dejarían sobre la tumba de un fallecido. Una vez llegado el giro final podemos pensar que Kevin perdió a alguien durante uno de los atentados de Mr. Glass, posiblemente a su padre, ya que se menciona que el mismo «se fue en un tren», dejándolo a libre interpretación.

O bien que esta personalidad surgió como respuesta ante el mismo atentado, momento en que Kevin «muere» y solo el poder sobrehumano de la Bestia le permitió sobrevivir, lo que dejó a la personalidad original atrapada durante años. Pero eso tampoco parece ser el caso, ya que cuando la personalidad original de Kevin Wendell Crumb aparece, aún cree estar en el año 2014 y los atentados de Mr. Glass ocurrieron en el 2000.

No hay verdadera resolución

La película presenta al personaje de Casey como una heroína que busca sobrevivir a un loco que la tiene cautiva usando las habilidades de caza que aprendió con su padre, con lo que logra adquirir el valor suficiente para mejorar también su propia situación personal (sufre de abuso sexual por parte de su tío).

Pero en el final de la película el problema de la chica sigue estando presente, ella no experimenta ninguna resolución para su problema más allá de recibir la piedad de La Bestia por ser víctima de un abuso. En las escenas finales del personaje se la ve temerosa de salir del auto de la policía para regresar con su tutor, dejando ese final a interpretación del espectador (tal vez acuso finalmente a su tío de abuso a la policía; tal vez no. Tal vez nos enteremos en la secuela; o tal vez no).

Conclusión

Splites, por momentos, sumamente atrapante, tensa, inquietante, incluso inteligente. Pero la mayoría de los problemas planteado en el artículo tienen un factor en común: M. Night Shyamalan, quien fue no solo el director, sino también el guionista de la película.

Shyamalan se enfocó demasiado en desarrollar un antagonista complejo, interesante y aterrador, la actuación de McAvoy le dio vida a dicho villano, pero se falló en el desarrollo emotivo de los personajes secundarios; los cuales son igual de importantes si se planea filmar un thriller donde los traumas y los demonios internos afloran en todos los presentes.

Hay que decirlo, la película Split no es intrínsecamente mala, pero tampoco es la obra de arte que todos creen que es.

¿Tú qué opinas de la película Split?