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7 cosas sobre La Naranja Mecánica que quizá no sabes

la naranja mecanica
Warner Bros. Pictures

Si de clásicos del cine y la literatura se trata, La Naranja Mecánica es uno de los que debería estar en la lista. Como película ha marcado la diferencia, y también ha dejado a muchos espectadores desconcertados, porque tenemos que reconocer que es bastante extravagante, y mucho más para la época en la que se estrenó. 

Pero si hay algo que debemos reconocerle a esta película es que su atemporalidad la ha convertido en toda una joya de la industria, y sus mensajes generan el mismo impacto que hace 40 años. A continuación, repasamos algunas curiosidades de la cinta basada en la novela de Anthony Burgess.

1. Se inspira en un hecho real

La escena de la violación es una de las más impactantes de la película, sobre todo para aquel momento en el que no se acostumbraba a mostrar escenas tan fuertes. Por lo tanto, que ese momento haya llamado la atención no es novedad, pero el dato curioso es que esa escena en particular, y su correspondiente en el libro, son inspiradas en un hecho real vivido por Burgess, el escritor de la novela. 

Trágicamente su esposa fue violada por un grupo de hombres durante su embarazo, y acabó perdiendo a su hijo. Un hecho tan duro llevó al escritor a plasmar una escena de ese tipo en su obra. 

2. El protagonista se lastimó de verdad

A pesar de que el protagonista, Malcolm McDowell, estaba bajo anestesia al momento de rodar las escenas de tortura, acabó sintiendo dolor de todas formas. Y es que las pinzas que colocan en sus ojos son utilizadas en pacientes que están acostados, pero el director insistió en que la escena se hiciera con el personaje sentado. 

Por esa razón, McDowell acabó con lesiones en la córnea, y la escena tuvo que ser mucho más breve de lo que se pretendía. Incluso, un médico de verdad aparece en la escena, y era quien se encargaba de humedecer sus ojos mientras tenía los ganchos en los párpados, para que no se secasen. 

3. «Singing in the Rain» improvisado

Mientras transcurren las escenas más violentas de la película (la golpiza y la violación), el protagonista canta «Singing in the Rain», y lo curioso es que ese momento fue improvisado por el propio actor. A pedido del director, debía bailar, y acabó cantando esa canción que era la única que se le venía a la mente. Así fue como terminaron adquiriendo los derechos de la canción para poder utilizarla. 

4. Darth Vader aparece en la película

¡Así es! El actor David Prowse, quien estuvo detrás del traje de Darth Vader en la trilogía original de Star Wars, formó parte del reparto. 

5. La escena final fue grabada 74 veces

El director Stanley Kubrick se caracterizaba por ser todo un perfeccionista, y por eso pensaba cada una de las escenas meticulosamente, y acabó haciendo la escena final de la cinta en la que los periodistas visitan a Alex en el hospital, nada más ni nada menos que 74 veces. 

6. Casi actúan los Rollings Stones

Polaris Productions

Curiosamente, Burgess le vendió los derechos de la historia a nadie menos que Mick Jagger, a tan solo 500 dólares porque necesitaba dinero rápido. El líder de los Rolling Stones quería que todos los integrantes de la banda fuera los «droogs» en la película, pero finalmente, por problemas de censura y asuntos legales, tuvo que volver a vender los derechos, y todo quedó en la nada. 

7. El protagonista estuvo en peligro

Como si lastimarse rodando una escena fuera poco, McDowell puso en riesgo su vida durante otra de las escenas de la cinta. En ella, unos policías sumergen a Alex bajo el agua, quien estuvo a punto de ahogarse ya que el aparato que le permitía respirar sin problemas tuvo algunas fallas. 

No solo es una película perturbadora y complicada de entender, sino que además, hay un montón de datos interesantes que la rodean. Por eso y más, es que deberías verla si aún no lo has hecho o, al menos, leer la novela.